La sexualidad humana desde la perspectiva bíblica

“Dios creó nuestros cuerpos (hombres y mujeres) con necesidades sexuales

con un propósito…La sexualidad es diseño de Dios”. 

Hoai Truc Huynh

Hoai Truc Huynh

Hoai Truc Huynh nació en Vietnam, donde vive actualmente. Creció en una familia cristiana; sin embargo, sólo asistía a la iglesia, pero no tenía una verdadera relación con Dios, hasta que tuvo 18 años. Fue ahí que se convirtió en una cristiana devota.  Así respondiendo al llamado de Dios en su vida, se inscribió para seguir la Maestría en Divinidades, en “Torch Trinity Graduate University”, en Corea del Sur. Durante su estadía en ese país también estuvo involucrada en el ministerio como misionera, sirviendo a grupos de trabajadores vietnamitas. Luego de su graduación regresó  a Vietnam, donde principalmente se involucró con el ministerio de enseñanza, a través del cual la mayoría de sus estudiantes han tomado sus clases en línea, y otros han asistido a las aulas tradicionales. Además ha estado involucrada con el ministerio de niños. Hoai Truc Huynh tiene la visión y el llamado especial de Dios, para el campo de las misiones, la educación cristiana; y para impartir el pensamiento y cultura cristiana a la juventud.

Díganos, ¿qué le inspiró para escribir el libro “Human Sexuality in the Biblical Perspective” (La sexualidad humana desde la perspectiva Bíblica)? 

Mi corazón tiene una carga por la generación joven de la iglesia y de la comunidad en la actualidad, pues sus valores de la vida divergen de la verdad y de la ética cristiana de muchas maneras. Tanto el secularismo como la cultura se han visto afectados de forma sofisticada, en su pensamiento y estilo de vida; a través de la influencia de libros, películas, programas de televisión y sitios de redes sociales. Muchas de las personas jóvenes luchan para buscar las respuestas a sus dudas y preguntas acerca de su vida o de ellas mismas; incluyendo a la sexualidad. Pero al parecer en estos días es muy raro encontrar respuestas basadas en la verdad, la mayoría de las respuestas vienen de psicólogos seculares, que están basados en hipótesis y en el conocimiento humano.

Enseñando a los jóvenes en la iglesia – Vietnam

Aun así, las enseñanzas e instrucciones basadas en la Palabra de Dios son en verdad de gran beneficio para la humanidad y de valor eterno. Además, reconozco que el entendimiento de la sexualidad es una necesidad legítima e indispensable para los jóvenes.

Durante el verano del año pasado, en una encuesta de un curso que respondía a la necesidad de los jóvenes de mi iglesia, ellos me dijeron que querían aprender sobre sexualidad; cuando el curso llegó a su final, los jóvenes, en su retroalimentación, dijeron que el curso fue muy bueno y cuánta falta les hacía ese tipo de información e instrucción en sus vidas.

Fue entonces que la voz de Dios vino a mi espíritu y dio un vuelco en mi corazón; el Espíritu Santo me urgió a escribir este libro sobre sexualidad y a publicarlo para que muchos otros jóvenes pudieran aprender de este tema. Lo que hice fue obedecerle y fue así como empecé a escribir el libro, ¡Todo gracias al Espíritu Santo!  Él me llevó de sorpresa a sorpresa. Estaba tan emocionada, pues podía escuchar en Su propia voz muchas ideas y pensamientos sobre la sexualidad humana; mientas me tomaba el tiempo para meditar en la Biblia y estudiar e investigar acerca de este tema. Finalmente el libro se escribió en 60 días.

Cuando el mundo habla de “sexo”, la gente tiende a tomarlo a modo de broma; las películas, el teatro, las revistas, y las páginas web muestran la sexualidad de una forma bastante distorsionada. Entonces, ¿cómo podemos decir que “la sexualidad es un designio de Dios”?

La sexualidad es parte del ser integral de la especie humana, y para tener un conocimiento exacto de la misma, es necesario empezar desde el origen de la humanidad (quién soy), porque conocer nuestro origen determina nuestro comportamiento a nivel social, además de nuestra manera de recibir las enseñanzas relacionadas con la sexualidad, pero con fundamento bíblico. Una de las hipótesis del origen de la especie humana es la teoría de la evolución de Charles Darwin, la cual establece que los seres humanos somos animales evolucionados (evolucionamos de los grandes simios). Si aceptamos la Teoría Evolucionista sin reflexionar, estaríamos aceptando que con respecto al sexo y la sexualidad, los seres humanos usamos el sexo de la misma manera que los animales. Pero, por el contrario, si determinamos de forma clara y racional, que el ser humano es una criatura creada a imagen y semejanza de Dios, tal como Él nos lo ha revelado en la Biblia, estaríamos aceptando la enseñanza bíblica acerca de la humanidad. La Biblia dice que al principio Dios creó al hombre (hombre y mujer) a su imagen y semejanza (Génesis 1:26, 27); dentro de una estructura muy compleja y milagrosa del cuerpo humano, que consiste en ocho sistemas de órganos que trabajan en perfecta armonía para mantener la vida, donde Dios diseña el aparato genital, y es a través del aparato genital de cada género que la sexualidad se expresa y realiza su función. Dios creó nuestros cuerpos (hombres y mujeres) con necesidades sexuales con un propósito. El mundo trata de subestimar la creación de Dios, pues, generalmente la sexualidad se muestra de manera distorsionada en películas, revistas, historias cómicas, y páginas web. Sin embargo, la verdad les pertenece a aquellos que caminan en la luz, dentro de lo más básico y fundamental que nos ha sido revelado en la Palabra de Dios, podemos decir que “La sexualidad es diseño de Dios”.

Como usted sabe, en la actualidad nuestros jóvenes enfrentan problemas graves relacionados con el género y la orientación sexual. No obstante, parecería que nuestras sociedades están aceptando estas situaciones como normales (homosexualidad, transgénero, formar parte de movimientos como LGBTI, etc.). ¿Cómo pueden lidiar con esto las llamadas “familias tradicionales” y realmente luchar contra esto y proteger a sus hijos?

Hoai Truc Huynh y su familia

Desde la caída de la humanidad, el pecado ha llevado a la gente a hacer cosas erróneas, incluso con su propio género. Cuando se trata de los problemas relacionados con el género y la orientación sexual (homosexualidad, transgénero), la visión secular toma en cuenta las condiciones de la infancia, tales como la educación y los cuidados recibidos. Además muchos entendidos académicos comparten la perspectiva de que la orientación sexual se desarrolla muy temprano en la mayoría de las personas, esto es a muy temprana edad, cuando existe un impacto complejo y simultáneo de factores biológicos, psicológicos y sociales. Por otro lado, en el campo psicológico y psiquiátrico, algunas personas seculares argumentan que el comportamiento homosexual está determinado, totalmente, por factores genéticos que no pueden ser controlados por el individuo. Siendo así, la homosexualidad no resultaría inmoral y tampoco las personas homosexuales deberían ser responsables de sus comportamientos. Es por todo esto que parecería que nuestras sociedades están aceptando estas situaciones como normales. Sin embargo, las llamadas “familias tradicionales” tienen la necesidad de regresar a la Biblia, para encontrar las respuestas correctas a estos graves problemas, o para descubrir sus causas reales. Debemos regresar a la Palabra de Dios para luchar contra la ideología de este mundo pecaminoso o el pensamiento de la carne; en el Nuevo Testamento, el Apóstol Pablo condena la homosexualidad en repetidas ocasiones, él habla de esas prácticas pecaminosas que van en contra de la ley natural de Dios (Romanos 1:26,27). En otros pasajes de la Biblia, Pablo se refiere a los homosexuales con otros términos como “prostitutos masculinos” y “pervertidos” (I Corintios 6:9; I Timoteo 1:10). La Biblia dice que el fin de aquellos que decidan ir por el camino de tal impureza sexual recibirán el castigo eterno, pues no podrán entrar al Reino de Dios.

Enseñando a las nuevas generaciones – Vietnam

Además, la Biblia revela el hecho de que “transgénero” y “homosexualidad” ocurre porque a pesar de que los seres humanos conocieron a Dios, decidieron no alabarle como a su único Dios y prefirieron seguir el pensamiento necio de sus corazones depravados. Entonces a cambio Dios les condenó a llevar a cabo esas prácticas depravadas y vergonzosas. Es nuestro deber enseñarles la verdad a nuestros niños y decirles que la orientación sexual que va en contra de la naturaleza, emergió en la sociedad humana desde la antigüedad y que realmente no es un asunto psicológico, educativo, genético o del ambiente en el que vivimos; es un problema causado por el pecado humano, por el rechazo deliberado de los seres humanos a Dios y a su plan para su vida.

Otra causa para que las personas tengan patrones consistentes de orientación sexual errónea, es que su vida esté poseída por demonios; además que mencionar que una serie de pecados son la causa de que muchos hombres y mujeres pecadores no puedan ser herederos del Reino de Dios: “los fornicarios, los idólatras, los adúlteros, los sodomitas, los pervertidos sexuales, los ladrones, los avaros, los borrachos, los calumniadores, ni los estafadores” (I Corintios 6:9-10).  Así, el Apóstol Pablo inmediatamente enfatizó diciendo: “Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, santificados, y justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios”. (I Corintios 6:11).

La verdad que aquí se revela es que mientras una persona esté atada por Satanás, ésta será esclava de los deseos sexuales antinaturales “sodomitas o pervertidos sexuales”, y esa persona podrá ser liberada de la homosexualidad, solo cuando sea rescatada en el Nombre de Jesucristo y por el poder del Espíritu Santo.

En conclusión, la causa de esta práctica pecaminosa es un problema que le concierne al campo espiritual, es la posesión de espíritus malignos en la vida de las personas; aquellos que estén poseídos por los demonios y lleven a cabo prácticas homosexuales, deberán ser liberados en el Nombre de Jesucristo.

¿Dios (Jesucristo) ama a los homosexuales? Y de ser así, ¿los acepta como son?

Como todos sabemos, Dios ama a los pecadores, pero detesta el pecado y Él tiene un plan perfecto para rescatar a los pecadores a través de Jesucristo. Del mismo modo, Dios (Jesucristo) verdaderamente ama a los homosexuales, pero no acepta sus actos pecaminosos ni sus prácticas.

¿Existe alguna esperanza para este mundo que ha transgredido la ley/diseño de Dios?

Siempre hay esperanza para este mundo que ha transgredido la ley/diseño de Dios, la esperanza se encuentra a disposición de aquellos que se acercan a Jesucristo. Dios nunca falla, mientras la humanidad sí lo hace. Si el arrepentimiento va en primer lugar, la esperanza no tardará en aparecer. Siempre que una persona lleve toda su transgresión hacia la luz y le entregue su vida a Dios, esa persona recibirá la salvación en Jesucristo. Quienes expongan todo claramente delante del Señor Jesucristo en arrepentimiento, serán rescatados de la oscuridad del pasado y serán guiados hacia la luz de la vida.

 

“La sexualidad humana en la perspectiva bíblica” pronto estará disponible en inglés y vietnamita. Si quiere conocer más cómo adquirirlo, contáctese con “Hacia la Excelencia”.

Al concluir el 2017, un mensaje a la Iglesia

“¿No dicen ustedes: “Todavía faltan cuatro meses para la cosecha”? Yo les digo: ¡Abran los ojos y miren los campos sembrados! Ya la cosecha está madura…”  (Juan 4:35)

¿Qué sentimos cuando “escuchamos” estas palabras de nuestro Señor Jesucristo? Les invito a que hagamos brevemente un ejercicio mental. Y viajemos imaginariamente a nuestros lugares de origen, de residencia permanente. Alcemos ahí nuestra mirada, qué vemos a nuestro alrededor, qué vemos más allá de nuestra zona de confort.

De hecho, levantemos aún más nuestra mirada y procuremos ver aquello que probablemente no es tan visible y evidente, y acaso se pierde en medio de nuestro diario trajín y agendas altamente apretadas.
Saben que es lo que  yo he visto personalmente en mi país, en mi región, en mi continente últimamente. Déjenme contarles:

Escombros post-terremoto. Manabí, Ecuador

 

Sólo entre el 2016 y 2017, viví de muy cerca el terrible terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter que destruyó una buena parte de dos provincias de Ecuador, mi país.

He visto además de muy cerca el paso de 4 huracanes destruyendo varias zonas de El Caribe y Estados Unidos; 2 terremotos de alta magnitud afectando gravemente áreas de México; ¿por qué muy cerca? porque tengo amigos y

Pocos días después del paso del Huracán Irma por Miami

hermanos en Cristo que lo vivieron en carne propia y es como si yo lo hubiese vivido.

Y no sólo desastres naturales, también disturbios políticos y desestabilización de gobiernos, como el triste caso de Cuba y Venezuela. En el Ecuador actualmente viven unos 50,000 cubanos quienes afirman que han huido del régimen comunista y la consecuente falta de trabajo. Y cerca de 30,000 venezolanos que anhelan seguridad personal y estabilidad económica. Estas cifras desde luego, no representan el total de cientos de miles de cubanos y venezolanos que han transitado por Ecuador para llegar a otros países de la Región.

Mezquita en Sudamérica

Y qué decir de la proliferación de religiones orientales tales como el Hinduismo, el Budismo y el Islam. Actualmente nuestro país tiene alrededor de 7 mezquitas y un gran templo Budista, esto sin contar los innumerables centros de yoga y meditación trascendental por mencionar lo menos.

He visto en mi propio país y en la Región casos desvergonzados de corrupción de líderes gubernamentales y políticos, pero tristemente también de líderes “cristianos”.

Estoy viendo en mi país, en mi región y más allá un mundo cada vez más confundido, convulsionado y enfermo. La famosa ideología de género, la legalización de abortos, y por cierto, guerras civiles, atentados terroristas, y sí, penosamente una carencia de liderazgo, de un verdadero liderazgo a todo nivel, con honrosas excepciones, claro está.

Estamos acaso viviendo tiempos diferentes a los que vivió Jesús cuando dijo: “¿los campos ya están listos para la cosecha”? Pensemos por un momento, cuál era la situación de Israel en aquellos tiempos. No ocurrió precisamente un despertar espiritual en Israel, las Escrituras no mencionan precisamente que los sacerdotes, los escribas y los fariseos se estaban volviendo a Dios.

En realidad, todo lo opuesto, Jesús era burlado, los líderes religiosos de la época lo rechazaban, cuestionaban su integridad e incluso su divinidad. Estuvo a punto de ser derribado a un precipicio. De hecho, Cristo mismo se lamentó sobre las ciudades de Israel porque no se arrepintieron ante su mensaje: “¡Ay, Corazín! ¡Ay, Betsaida! ¡Ay, Tiro y Sidón! ¡Ay, Capernaúm!”

¿Qué es entonces lo que movió a Jesús a declarar que “los campos ya están listos para la cosecha”? Pues creo con todo mi corazón que fue precisamente la triste, desesperante y oscura condición que la gente estaba enfrentando; tanto que Jesús se lamentó y lloró al ver la confusión, dureza y ceguera espiritual de Jerusalén (Luke 19:41).

No creen que si Jesús estuviese físicamente en nuestros días, no exclamaría con dolor: “¡Ay Latinoamérica, Ay Asia, Ay África, Ay America, Ay Europa…Ay, Ay, Ay!”

Y tal como lo hizo en el pasado, su corazón se contristaría. Y seguro que al caminar por nuestras ciudades, nuestros pueblos, nuestros templos seguiría proclamando el Evangelio del Reino de los Cielos, seguiría sanando enfermedades y corazones heridos. Seguiría teniendo compasión de las multitudes que andan desamparadas y dispersas como ovejas sin pastor. Seguiría mirando más allá de lo visible y evidente…teniendo compasión de un mundo quebrantado por el pecado.

Y con certeza continuaría diciendo a “sus discípulos” – “A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos”.  Nos lo repetiría una y otra vez, a nosotros “sus discípulos”, a nosotros, sus siervos, siervos del Dios Altísimo, – “A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos” (Mateo 9:35-38).

Queridos Hermanos y Hermanas, les digo con todo mi corazón, creo que a pesar de toda la convulsión que vivimos en este mundo, nosotros somos la generación privilegiada. Creo sinceramente que estamos muy próximos a ver el retorno de nuestro Señor Jesucristo por su Iglesia. Nadie sabe ni la hora ni el día, pero el Señor nos anunció claramente en Su Palabra acerca de hambrunas, terremotos, tribulaciones, naciones contra naciones. Falsos profetas y falsos cristos engañarían confundiendo a muchos. Creyentes perseguidos e incluso sometidos a pena de muerte. Y también nos anticipó que el amor de muchos se enfriaría por la multiplicación de la maldad.

Levantemos nuestra mirada, todo esto está aconteciendo frente a nosotros, en proporciones insólitas, cuya frecuencia va de aumento en aumento. Y no lo podemos negar.

Amados, hay más de 2 billones de personas que nunca han escuchado las Buenas Nuevas.

 

Nosotros, los que nos identificamos como “hijos e hijas del Dios Altísimo”, estamos en la misión de cumplir Su último mandato:  “Vayan y hagan discípulos de todas las naciones”.

Y entonces nos regocijaremos y declararemos:
“Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra,
Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti”.
                                                                        (Psalm 22:27)

¡El mundo se encuentra confundido! – ¡Heme aquí!

¡Terremotos, huracanes, tsunamis, hambruna, guerras civiles, corrupción, dolor, soledad, gente desesperada y confundida! ¡Un mundo confundido, convulsionado y enfermo! ¡Un mundo sin esperanza!
Hace algunos años fue lanzado el video clip que enseguida se muestra, y éste pinta muy bien la desesperante condición de nuestro mundo pero también muestra quién puede traer sanidad.
Les invito a mirar el video clip “Mil Preguntas” y meditar seriamente sobre el mensaje central.

 

¡Extraordinaria inteligencia!

¡Un corazón lleno de Dios provocará el desarrollo de una mente sana, de una extraordinaria inteligencia creada originalmente para hacer el bien y no el mal; para construir y no para destruir!

 

En este último siglo la humanidad ha experimentado el despliegue más amplio de desarrollo. Desarrollo en tecnología, desarrollo en la medicina, desarrollo en la industria en general, desarrollo en la conquista

El futuro de la medicina – Epcot Center

del espacio. Pero, lamentablemente, también “desarrollo” en las diferentes esferas de la maldad.

Hace poco vi un video a través del cual se demostraba que con un pequeño dispositivo que se colocaba ligeramente cerca de la cartera de una dama, era posible robarle la información de su tarjeta de crédito; consecuentemente, poco después el sustractor podía realizar las compras que quisiera y cargar el costo respectivo a la tarjeta de la víctima.

Ciertamente la tecnología ha avanzado a pasos más que agigantados; ya casi no podemos seguirle la pista. Estamos saturados de redes y sistemas de mensajería: Facebook, MySpace, Twitter, Instagram, Whatsapp, Messenger, por sólo nombrar los más conocidos en el mercado.  En verdad, todas estas grandes e ingeniosas herramientas nos han facilitado la comunicación y  mágicamente han acortado las distancias geográficas; dramáticamente han reducido los costos de comunicación entre los seres queridos separados por diversas circunstancias; y desde luego, también han reducido los costos en las comunicaciones de negocios.

¡Sorprendente! ¡Sí, en verdad, sorprendente! Pero quizá para nuestros adolescentes y en sí para la generación de jóvenes del planeta, esto pasa casi desapercibido. Para ellos es normal contar el favor del internet y el acceso al mundo a través de la redes. No se han detenido a pensar en las grandes ventajas con las que cuentan en la actualidad; y mucho menos, en las grandes desventajas que también existen.

Así es, “ventajas” y muchas. Con sólo un clic tengo la información del mundo en mis manos. Con sólo un clic puedo hacer una llamada gratuita a un amigo que está al otro lado del planeta. Con sólo un clic puedo investigar la tarea escolar para el día siguiente. Con sólo un clic puedo escuchar buena música que alegre mi alma. Sí “ventajas” que simplemente demuestran lo extraordinario del cerebro humano, la extraordinaria inteligencia del ser humano plasmada en estas grandes invenciones para beneficio de la sociedad en general.

Pero desafortunadamente, esta extraordinaria inteligencia también ha sido usada para la maldad. Tomando sólo ejemplo de la tecnología, sabemos que es así. Así como el internet pudo ser creado para beneficiar en mil y un maneras a la sociedad; así también este gran invento, hoy por hoy, es también un arma de doble filo, con la cual muchos son heridos gravemente y difícilmente se recuperan.
Una gran parte del internet se ha convertido en el basurero y en la podredumbre del cyber espacio. Permítanme citar sólo un par de ejemplos que verdaderamente producen asco, repugnancia y aún terror:

“En el 2006, 89% de un estimado de 270 millones de páginas Web existentes a nivel mundial con contenido pornográfico fueron producidas en los Estados Unidos”. [The Judges´Journal, 2013]

“Tres hombres fueron arrestados en Suecia como sospechosos de violar una mujer, cuyo acto fue transmitido en vivo a través de Facebook, reportó la Policía”. [The Guardian, January 2017]

Y podría citar no miles, sino millones de ejemplos que además de producir repugnancia, producen también un profundo dolor en el corazón. ¿Cuántos niños son objeto de abusos? ¿Cuántas adolescentes en la flor de la vida son víctimas de tráfico humano? ¿Cuántas jóvenes han perdido su vida en las manos de psicópatas? ¿Cuántas personas han sido estafadas en sus cuentas bancarias o tarjetas de crédito? ¿Cuántos muchachos han caído en el “negocio” del sicariato?  ¿Cuántos y cuántas han sido violentados en éstas y otras terroríficas formas a través de las redes sociales?

¿Cómo está utilizando su extraordinaria inteligencia?  ¿Cómo está desarrollando el maravilloso cerebro que Dios le ha otorgado como ser humano?  ¿Cómo está su corazón?

La Palabra de Dios dice en Jeremías 17:9-10  “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo el Señor, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras”.

Permítame invitarle a abrir ahora mismo su corazón al Señor de señores, a Jesucristo, y deje que Él pruebe su corazón. Confiese sinceramente su pecado delante del Señor Jesucristo y tenga por seguro que el Señor le perdonará y con certeza experimentará paz como nunca antes en su vida.

¡Un corazón lleno de Dios provocará el desarrollo de una mente sana, de una extraordinaria inteligencia creada originalmente para hacer el bien y no el mal; para construir y no para destruir!

 

¿Qué contamina la excelencia del corazón?

“La belleza del corazón humano, originalmente impregnada por nuestro Dios Creador se ve abruptamente atacada por el pecado del propio ser humano”.

 

En los artículos anteriores he enfatizado que la excelencia comienza en el corazón de Dios y nuestro Creador definitivamente ha impregnado la excelencia de Su corazón en nuestro corazón.

Sin embargo y tristemente, el corazón del ser humano no siempre está alineado con el corazón de Dios. ¿Por qué? La respuesta es simple pero de gran profundidad…por causa del pecado.

En uno de los artículos que publiqué hace poco, “La excelencia comienza en el corazón – Parte 1”, compartía brevemente sobre una de mis experiencias de viajar en submarino en Hawái. Y sí, al viajar al fondo del mar es indiscutible encontrarse con la encantadora creación de Dios. Colorida vegetación y una gama diversa y extraordinaria de especies marinas que te dejan sin aliento al evidenciar que hay en verdad un mundo submarino exótico, de belleza salvaje y de infinidad de secretos, no todos descubiertos, ni del todo contados.

Las profundidades del mar se asemejan a las profundidades del corazón humano. Mucha belleza aunque algunas veces estropeada e incluso destruida.

Carthaginian II – Lahaina, Maui

Mientras mis ojos se deleitaban con la hermosura de las especies submarinas, toda imagen colorida y vivaz repentinamente cesó cuando en frente veía las ruinas de una embarcación oxidada y destruida. Una imagen que con certeza produjo otras imágenes en mi cerebro, imágenes de destrucción y consecuentemente de pérdida, de dolor e inclusive de muerte.

¿Alguna similitud con las profundidades del corazón humano? Pues si somos francos y viajamos hacia el fondo de nuestro corazón, observaremos que no sólo encontramos belleza: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, dominio propio (Gálatas 5:22-23).

Tristemente encontramos también: malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias (Mateo 15:19).

La belleza del corazón humano, originalmente impregnada por nuestro Dios Creador se ve abruptamente atacada por el pecado del propio ser humano.

Y el pecado es simplemente la desobediencia del hombre a las leyes establecidas en el manual de vida que Dios nos ha dado a través de Su Palabra -la Biblia.

Y muchos quizá pueden decir y de hecho me han dicho: “yo no peco, no le hago mal a nadie…yo vivo mi vida lo mejor que puedo…procuro hacer el bien…”.

Pero permítanme invitarles a que en la soledad de su habitación hagan un viaje honesto a las profundidades de su corazón y miren si no encuentran algunos elementos que han contribuido a la contaminación de su corazón: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas (Gálatas 5:20-21).

La Palabra de Dios, nuestro manual de vida nos dice: que Dios es veraz, y todo hombre mentiroso (Romanos 3:4). Así que si somos verdaderamente honestos, todos absolutamente todos hemos caído al menos en alguno de estos pecados; consecuentemente, hemos quebrantado la ley del manual de vida de nuestro Creador.

Y si somos francos, al quebrantar Su ley, nuestro corazón no experimenta paz, nuestro corazón pecaminoso no descansa hasta que encuentre perdón y sanidad de parte de Su Creador.

Muchas especies marinas han estado en peligro de extinción por causa de las diversas contaminaciones que han sufrido: petróleo, combustibles fósiles, basura, entre otros.

Si recordamos la explosión de la plataforma petrolera Deepwater Horizon en el 2010, en el corazón del Golfo de México, “el área del derrame de petróleo atravesó los rangos y los hábitats de más de 8.000 especies, incluyendo aves, peces, moluscos, crustáceos, tortugas marinas y mamíferos marinos (…) los camarones se encontraron sin ojos, los cangrejos sin pinzas, y los peces con lesiones y tumores a través de sus cuerpos”. [1]

Así mismo, el corazón del ser humano está en peligro de muerte y de muerte eterna si no se vuelve a Su Creador, a Cristo Jesús, el Dador de la vida, de la vida eterna. Él mismo lo dijo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6).

Ciertamente, en el fondo del mar hay belleza, pero ésta está en peligro de ser contaminada. La responsabilidad de cuidarlo y de preservar las maravillosas especies marinas es indiscutiblemente nuestra, de los seres humanos.

Y en el fondo de nuestro corazón se halla excelencia; sin embargo, ésta está en riesgo de ser contaminada por el pecado. Es responsabilidad nuestra el buscar la solución para preservarlo puro y sano, libre de la esclavitud del pecado.

La solución es indiscutiblemente Jesucristo. Y en Su Palabra claramente lo afirma, “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

¿Cómo está hoy su corazón? Le invito a que se embarque en un viaje hacia las profundidades de su ser y clame a Su creador, a Jesucristo, para que venga en su rescate, sane y restaure su corazón, porque de él [del corazón] mana la vida.

Fuente:

[1]  http://www.oceanfutures.org/news/blog/Derrame-de-petroleo-del-Deepwater-Horizon-5-anos-de-secuelas

La Excelencia comienza en el corazón – Part 2

“La excelencia del corazón de Dios fue definitivamente impregnada en nuestro corazón, ahora somos nosotros quienes debemos expandir el corazón de Dios donde quiera que vayamos”.

 

Como lo compartí en el artículo anterior – Parte 1, Dios no solo preparó todo de antemano para recibirnos en este planeta, sino que cuando nos creó, lo hizo ciertamente con excelencia, con profundo amor y por cierto, cuidadosa y maravillosamente. La Biblia – Su Palabra lo revela y la ciencia así lo confirma.

Salmos 139:13-14,16  “Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien…Mi embrión vieron tus ojos”. Así lo expresa este Salmo con vívida poesía que Dios, el Creador nos entretejió de tal forma que como resultado cada ser humano es en verdad Su obra maestra.  Pero Su creación no sólo que anima la expresión poética; sino que la ciencia como tal definitivamente confirma lo maravilloso de ella.

Así, echemos un vistazo a lo que manifiesta la National Geographic en relación al cerebro humano, “el cerebro es uno de los órganos más grandes del cuerpo, está conformado por unos 100 billones de células nerviosas o neuronas que no solamente ordenan los pensamientos y las acciones físicas altamente coordinadas, sino que también regula los procesos inconscientes del cuerpo tal es el caso de la digestión y de la respiración”. [1]

El cerebro es el sistema de manejo de información más complejo que existe en el universo. [Imagen tomada del Internet]

Y por ejemplo, permítanme citar a Wernher von Braun (1912 – 1977), ingeniero espacial quien afirmó, “Ciertamente hay quienes sostienen que el universo evolucionó a través de un proceso al azar, pero ¿qué proceso al azar podría producir el cerebro del hombre o el sistema del ojo humano?”, [2] cuestionaba el creador del Cohete V-2 para la Alemania Nazi y del Saturno V para los Estados Unidos.

Amigos, y aquí estamos hablando únicamente del cerebro, que por cierto observamos es uno de los órganos clave de la vida del ser humano, de hecho, es el sistema de manejo de información más complejo que existe en el universo.

Como vemos, la ciencia misma nos encamina al estudio y entendimiento de que el cuerpo humano es una máquina maravillosa, extraordinaria. Es la máquina más precisa y eficiente que haya existido y no se compara en absoluto con ninguna máquina creada por el hombre.

Pero, no sólo nuestro cuerpo físico, complejo como es, es la evidencia de la existencia de “un ser inteligente” que con certeza está detrás de la creación de todo este magnificente universo, si no también nuestra alma que está sellada con la marca de excelencia de este ser, llamado el Dios Creador, Jesucristo mismo.  “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación…todo fue creado por medio de Él y para Él. Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten. (Colosenses 1:15,17).

Y es precisamente nuestra alma que fue hecha a la imagen del Dios Creador, “Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1:27).
Wernher von Braun, ya lo reconoció, la obra maestra de Dios es el alma humana. [3] Y es en el alma humana que Dios ha impregnado Su imagen.

Sólo miremos por unos instantes a nuestro alrededor…observemos a aquellos seres vivos que están cerca de nosotros y que no son nuestros pares. Es decir, contemplemos el jardín de nuestra casa, las plantas que adornan nuestra sala, abracemos a nuestras mascotas, o quizá recordemos alguna de nuestras visitas al zoológico o a algún jardín botánico. Extraordinarios como son estos seres, los animales, las flores, las plantas, los árboles; pero ninguno de ellos osaría en compararse ni con el más pequeño de los seres humanos, si pudiese hacerlo.

Los seres humanos somos verdaderamente privilegiados y únicos. Sólo hombres y mujeres somos quienes reflejamos las características extraordinarias del Dios Creador.

Somos seres altamente creativos. La creatividad del ser humano es evidente cada día, en la música

Uno de los más grandiosos inventos, el carro de Ford. [Edison & Ford Winter Estates]

que escuchamos, en las obras de arte que nos deleitan, en la hermosura de las variadas artesanías que caracterizan a los distintos pueblos y naciones, en los extraordinarios inventos científicos.

Somos inteligentes. El cerebro humano ha creado inteligentemente la montura del caballo, el carruaje, el barco, la bicicleta, el carro, la avioneta, el avión para transportarse cada vez más rápido y más cómodamente.

Pero su creatividad y su inteligencia, no se han detenido, el cerebro humano ha traspasado los límites de nuestro planeta, ha llegado a la Luna y continúa explorando sin parar el espacio.

Somos seres que nos comunicamos. La palabra hablada, escrita o a través del lenguaje de señas es exclusiva del ser humano. Se nos ha dado el privilegio de expresar lo que hay en nuestro corazón y en nuestro intelecto, a través de la palabra.  Dios creó el universo, a través de Su Palabra (Génesis 1). A través de la palabra tenemos el poder para construir o para destruir, para animar o para desalentar, para amar o para odiar.

Éstas son sólo algunas de las características que nuestro Dios Creador ha impregnado en nuestra alma. ¡Somos ciertamente Su obra maestra! Y toda “obra maestra” es digna de admiración y digna de replicarse.

La excelencia del corazón de Dios fue definitivamente impregnada en nuestro corazón, ahora somos nosotros quienes debemos expandir el corazón de Dios donde quiera que vayamos.

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. (Efesios 2:10)

Fuentes:

[1]  http://www.nationalgeographic.com/science/health-and-human-body/human-body/brain/

[2] http://www.icr.org/article/wernher-von-braun-father-space-flight/

[3] http://www.wnd.com/2016/06/this-rocket-scientist-had-amazing-view-of-god/

La Excelencia comienza en el corazón – Parte 1

“La excelencia nace en el corazón de Dios, nuestro Creador, quien, por su eterno amor a hombres y mujeres, formó de la nada este planeta…”

 

En el blog bilingüe “Hacia la Excelencia” haciendo honor a su nombre comenzamos una serie de artículos con reflexiones cortas sobre el mundo de la excelencia, la profundidad de su significado y por qué no un frontal desafío a la sociedad post-moderna y post-post moderna que en general estamos viviendo globalmente.

Viaje submarino en Maui, Hawaii

Hace unos años atrás tuve la oportunidad de hacer un viaje en submarino en Hawaii. Un corto pero sorprendente viaje hacia el fondo del mar, donde las maravillas del mundo marino sólo vistas en la pantalla chica y en la grande, se convirtieron mágicamente en una hermosa realidad. Esta increíble experiencia fue simplemente la confirmación de que estemos donde estemos, siempre estaremos rodeados de belleza y magnificencia.

Por eso, permítanme ahora invitarles a echar una mirada a su alrededor, a su entorno. ¿Qué es lo que ven?… Y luego de unos minutos seguramente tendremos respuestas muy variadas. Habrá quien describa extraordinarios paisajes montañosos, otros incluso quizá los tremendos nevados en un día soleado, otros tantos la hermosura de sus playas y el vasto mar y seguramente algunos más, exóticos paisajes de espesa selva.

Y todo esto sin contar la magnífica diversidad de fauna y flora en cada uno de los más asombrosos

rincones de nuestro planeta.

Vida submarina, Hawaii

Encantadora vida submarina, Hawaii

Nuestro entorno, nuestro planeta, en definitiva nuestra casa testifica que vivimos en un mundo de excelencia. Desde la cima del Everest hasta el Mar Muerto que bordea Israel, el punto más bajo de la tierra, nuestra mirada se deleita ciertamente con las “7 maravillas naturales del mundo” y mucho más.

Echemos un vistazo ahora, a los inicios de este planeta. Y para ello, si me permiten, quiero referirme al primer capítulo, del primer libro de la Biblia, Génesis, cuyo nombre original en Hebrero, “Bereshit” significa precisamente “en el principio”.

Mar Muerto

Mar Muerto

En síntesis Génesis 1 nos cuenta cómo comenzó nuestro planeta, nuestra casa, quién la construyó y de hecho, cómo la ordenó, decoró y llenó de alimento, todo esto antes de nuestra llegada, la llegada de los seres humanos.

Le desafío a que lea Génesis 1 detenidamente. Se sorprenderá de lo maravilloso de este relato. No obstante, y para fines de este artículo, quiero resaltar solamente dos aspectos de esta lectura:

1. A lo largo de este capítulo y en tanto se menciona paso a paso la creación de nuestro mundo; la formación de la luz, el cielo, la tierra, las aguas, el sol, la luna, las estrellas, la hierba verde, las aves y los peces; entonces Dios, nuestro creador, expresa 6 veces: “Y vio Dios que era bueno”; y una séptima vez, luego de haber creado a los animales y al ser humano, al concluir su creación, “ Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera”.

Pues bien, una de las cosas importantísimas que resalta este texto es que la creación de Dios es

Vista del Everest desde el campamento base (cortesía de Amosji Attaché Gorkhas)

Vista del Everest desde el campamento base (cortesía de Amosji Attaché Gorkhas, Nepal)

definitivamente “buena en gran manera”. En otras palabras lo creado originalmente por nuestro Dios, que por supuesto, nos incluye a los seres humanos (Gen. 1:27, 31) fue hecho con excelencia, sin defecto ni error alguno.

2. Ahora bien, “[Dios] todo lo hizo [y lo hace] hermoso en su tiempo” (Eclesiastés 3:11), por tanto, Su corazón está inclinado a hacer todo con excelencia, porque Su esencia misma denota excelencia.

Si nuevamente miramos a nuestro alrededor, confirmamos esta Palabra, estamos rodeados de una majestuosa naturaleza que ciertamente deleita nuestra mirada y más aun nuestro corazón.

La excelencia nace en el corazón de Dios, nuestro Creador, quien, por su eterno amor a hombres y mujeres, formó de la nada este planeta, preparó de antemano nuestro mundo, nuestra casa, para que llegásemos a morar en él.

Como el padre y la madre preparan con lo mejor, el cuarto, la cuna, la ropa, los juguetes y todo lo necesario para recibir al bebé que pronto nacerá, así, nuestro Dios, nuestro Padre Creador, preparó este mundo con todo lo necesario para recibir al hombre y a la mujer, creaturas hechas a Su imagen y semejanza.

¡Sí, Dios es nuestro ejemplo de excelencia!

Cabo de la Buena Esperanza, Sudáfrica

Cabo de la Buena Esperanza, Sudáfrica

“Profunda es su sabiduría, vasto su poder…
Él se basta para extender los cielos;
somete a su dominio las olas del mar.
Él creó la Osa y el Orión,
las Pléyades y las constelaciones del sur.
Él realiza maravillas insondables,
portentos que no pueden contarse”.
                                   (Job 9:4,8-10)

 

En nuestra próxima edición descubriremos más acerca de las bases y raíces pertinentes para una vida Hacia la Excelencia. ¡Hay mucho por descubrir! ¡Espérela!