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¡La única razón para celebrar la Navidad!

Navidad…

Hace más de 2.000 años se celebró la primera Navidad en la historia de la humanidad.

¡Nació el único y verdadero Salvador! Aquél cuyo propósito fundamental fue liberar este planeta del más horrendo exterminador…el pecado.  La paga del pecado es muerte. Más Jesús, el Salvador vino para darnos vida y vida en abundancia.

“Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.    (Romanos 10:9-10)

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¡Una bendecida Navidad y un extraordinario Año Nuevo!

Mateo 2:5-12

Ellos [sabios de oriente] le dijeron [a Herodes]: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:

Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;
Porque de ti saldrá un guiador,
Que apacentará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos [sabios de oriente], indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;

y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

12 Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

¿Has experimentado el caminar por un sendero sin fin?

“Había algo que nos movía a no detenernos, ni desanimarnos, sino a seguir a pesar de los obstáculos y quizá del cansancio que experimentábamos…”

 

Hace poco compartí de algunas actividades al aire libre, en las que tuve la oportunidad de hacer cortas y largas caminatas a lo largo de senderos en medio de bosques naturales. Fue una experiencia inigualable por lo que las disfruté estupendamente, a pesar de lo complicadas que se pusieron en determinados momentos.

Eventualmente uno de los senderos fue mucho más complicado que los otros, no sólo más complicado sino también más largo, casi sin fin. Y no sólo eso, sino que a lo largo de la caminata, muchos obstáculos aparecieron. Cuestas interminables que subir; algunos tramos cuesta abajo, resbaladizos por el lodo; de repente algunas zanjas que saltar; y en algunos casos, unos pequeños riachuelos o cochas que demandaban cierto impulso para atravesarlos.

Al ritmo del gorjeo espectacular de pajarillos que revoleteaban en medio del bosque y repentinamente acompañada por un par de caninos amigables que se unieron al grupo como si tomasen el papel de guías, la caminata por el sendero de repente tomó un matiz diferente. Y para algunos las fuerzas se agotaban; para otros con un descanso corto en medio del sendero y un poco de agua fue suficiente para recobrar fuerzas; para otros, fue algo tremendamente cotidiano, sabían que se enfrentarían a obstáculos y estaban listos a enfrentarlos.

Pero para todos, había algo que nos movía a no detenernos, ni desanimarnos, sino a seguir a pesar de los obstáculos y quizá del cansancio que experimentábamos…una sola cosa pero poderosa…nuestra meta, llegar a una de las majestuosas cascadas de la zona.

Y así fue, luego de casi dos horas, nuestros ojos no podían creerlo, delante de nosotros, uno de los espectáculos más maravillosos, la Cascada de Cóndor Machay, fruto de los deshielos del Nevado Cotopaxi, ubicado en la provincia Ecuatoriana del mismo nombre.

Que refrescante fue estar de pie frente a este espectacular escenario, no sólo por la brisa arrojada por la fuerza de la caída de las aguas de Cóndor Machay que

En la cascada Cóndor Machay

definitivamente traía frescura a nuestros rostros y cuerpos; sino porque también traía refresco a nuestras almas, al saber que logramos nuestra meta, descubrir la hermosura de Cóndor Machay, a más de 3.000 metros de altura. ¡Qué impresionante! ¡Qué extraordinario escenario en vivo y en directo!

El recorrer por estos senderos y en particular éste que nos llevaba a Cóndor Machay, a momentos parecía un sendero sin fin, interminable, irresistible, pero nuestros ojos estuvieron puestos en la meta, la invaluable meta que finalmente fue alcanzada y disfrutada.

¿Has experimentado el caminar por un sendero sin fin? ¿Te has puesto a pensar que el sendero de la vida a veces parece ser un sendero interminable y agobiante?

Muchas veces, el transitar por la vida puede parecer un sendero por el cual caminamos sin llegar a la meta. Enfrentamos ciertamente muchos obstáculos, pero desafortunadamente no alcanzamos nuestra meta. Ahora bien, ¿cuál es tu meta? ¿qué anhelas alcanzar al final de la vida?

Acaso, tener un matrimonio exitoso, hijos realizados como personas y como profesionales, un alto y respetable desarrollo profesional, negocios que alcancen su máximo esplendor; y todo ello, puede ser valorable y si se lo logra será realmente digno de admirarse. No obstante, todo esto por digno e invaluable que parezca se queda en el plano físico y en lo emocional. Pero, ¿qué hay del plano espiritual?

¿Pensamos quizá que después de todos los innumerables obstáculos vencidos y del éxito alcanzado en esta tierra, todo termina allí una vez que partamos de ésta?

Pues definitivamente no, Dios, nuestro Creador conforme dice Su Palabra, “…y ha puesto eternidad en el corazón de ellos…” (Eclesiastés 3:11). Somos seres eternos, una vez que partamos de esta tierra, viviremos -nuestro espíritu vivirá eternamente. La pregunta es ¿dónde?

Y mientras nuestra vida no tenga un propósito claro y que trascienda, todo éxito conseguido aun en medio de grandes obstáculos se convierte en logros pasajeros, temporales, fugaces e incluso en vanidades. ¿Por qué? Porque muchas veces todo lo que hacemos y con gran esfuerzo es simplemente para traer reconocimiento a nuestro propio nombre.

El escritor John Piper, en su libro, “Don´t waste your life” (No desperdicies tu vida) afirma: “Se trata de la grandeza de Dios, no de la importancia del hombre. Dios hizo al hombre pequeño y grande al universo para expresar con esto algo acerca de sí mismo”.

El momento en que reconozcamos que somos creaturas del Dios creador de cielos y de la tierra, del ser humano, de todo el universo y de todo lo que hay en él; nuestra perspectiva cambiará completamente. Somos seres creados por el gran Dios Todopoderoso y somos hechos a Su imagen y semejanza y fuimos creados para buenas obras; tal como lo dice Su Palabra: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10).

Entonces todo cobra sentido. No se trata de nosotros, sino de quién nos hizo y para qué nos hizo. Dios es quien da propósito a nuestras vidas, Él es el que cumplirá Su propósito en cada uno de nosotros (Salmo 138:8), claro está si nos volvemos a Él, si buscamos Su dirección, si anhelamos Su propósito en nuestras vidas.

La jornada de la vida es complicada, agotadora y confusa a momentos; pero si tenemos claro nuestro propósito y nuestros ojos están puestos en él, sabemos que todo obstáculo será finalmente superado. Jesús dijo: “Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo (Juan 16:33). Y también dijo: “En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar” (Juan 14:2).

Hoy puede ser el día en que halles verdadera paz y salvación. Seguramente has estado caminando por senderos aparentemente sin salida, sin fin. Y a lo mejor, sin mayores logros. Pero Jesucristo te invita a que hoy dejes toda carga a Sus pies, que confieses tus pecados delante de Él, que descargues todo lo que te aqueja delante de Él. Jesús hoy mismo te escucha, escucha tu corazón y te invita a que descargues todo lo que te agobia y fatiga. Él es tu Salvador, tu Sanador, el que perdona todas tus maldades y está listo para recibirte con los brazos abiertos.

¿Has tratado de saltar o evadir tantos obstáculos y no has podido? Si hoy abres tu corazón completamente, sin reparos, te arrepientes de todo pecado, Jesús te promete la vida eterna en Su presencia, y además caminar junto a ti el sendero de la vida. Al final del sendero, con certeza te esperará la majestuosa fuente inagotable del agua viva, a Jesucristo mismo quien te recibirá con los brazos abiertos, quien enjugará tus lágrimas, quien refrescará tu alma.

Su Palabra dice: “ El SEÑOR mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes” (Deuteronomio 31:8).

 

Fotos:  Cortesía colegas CI

¡En la recta final…en los últimos tiempos!

“Dios escoge a una nación para que se convierta en el punto geográfico, donde la atención del mundo se concentrará principalmente en los últimos tiempos, y escogió a la nación de Israel”.

Dr. Armando Alducin

Dr. Armando Alducin, Fundador de "Nueva Vida para el Mundo".

Dr. Armando Alducin, Fundador de “Vida Nueva para el Mundo”.

El Dr. Armando Alducin, hace aproximadamente 36 años, tuvo un encuentro personal con el Señor Jesucristo.
Después de haber estudiado y experimentado diversas filosofías y religiones se convirtió en ateo, puesto que según él, no podía existir una verdad absoluta en ningún sistema de pensamiento.
Felizmente, a través de su hermano Alejandro y al misionero Emilio Aandereud, el Dr. Aldcucin vino al conocimiento de la verdad e inició su vida en el caminar cristiano.
En 1982 fundó “Vida nueva para México” la cual posteriormente cambiaría de nombre a “Vida Nueva para el Mundo”, organización que actualmente está llevando al Evangelio a más de 55 naciones. De hecho, junto a su hermano Alejandro, el Dr. Alducin ha fundado más de 40 iglesias en diferentes partes de México, Estados Unidos, Europa, Sudamérica e Israel. Sostiene además a varios misioneros alrededor del mundo.

¿Dr. Alducin, cómo mira usted el panorama actual, en el marco geopolítico, con relación al denominado “fin de los tiempos” que la Biblia así lo determina y establece?

Es una bendición enorme saber qué hace 2600 años, los profetas hebreos en la Biblia, de una forma cronológica- sobrenatural, nos pudieron trazar un mapa, una guía para que pudiéramos nosotros saber –los que hemos alcanzado estos tiempos del siglo 21, que nos encontramos realmente en los últimos tiempos de la historia humana.

Las profecías principalmente del libro de Ezequiel y de Daniel son asombrosas a la luz de las profecías del Apóstol Juan en el Apocalipsis. La Biblia ha escogido a Israel para que sea un termómetro, donde a través de Israel podamos medir la temperatura del mundo; y sabemos que el Medio Oriente comenzó el inicio de la civilización en Irak y lo que es ahora Siria, que era la Mesopotamia, todavía no estaba dividido, y ahí iba a terminar la civilización.

Es increíble, que ahora en el siglo 21, nos encontramos en este momento, en el mes de noviembre de 2016, que el Medio Oriente es una olla hirviendo. Ahora, la guerra civil en Siria, está a punto de provocar un estallido social internacional, en el que van a tener que verse involucradas muchas naciones. Es maravilloso, que esto no nos infunda a nosotros los cristianos temor. ¿Por qué? porque sabemos que son señales que Jesús nos anticipó, que eran las que se iban a manifestar, que nos encontramos realmente en los últimos tiempos y debemos alegrarnos. Y Jesús lo dijo: “cuando veáis todas estas cosas, erguíos, levantad vuestras cabezas, porque el tiempo [vuestra redención] se acerca”.
Entonces creo que es el tiempo en que la Iglesia y los que nos son cristianos sepan que hay un día del juicio que se acerca, y que el Señor nos creó como agentes morales libres y responsables, y que tenemos que arrepentirnos de nuestros pecados, para presentarnos algún día delante del juicio de Dios.

En efecto, sí estamos viviendo guerras, rumores de guerras y fenómenos naturales, los tsunamis famosos, entre otros. Pero mucha gente afirma, “siempre ha habido lo mismo”. ¿Cuál es la respuesta a ese “siempre ha habido lo mismo”, frente a que ahora sí estamos viviendo ese “fin de los tiempos”?

Siempre ha habido guerras, desde que Caín mató a Abel, ha habido asesinatos y guerras; pero nunca hasta el siglo 20, el siglo pasado, se habían visto involucradas todas las naciones del mundo en la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Y Jesús dijo en Mateo 24, Lucas 21 y Marcos 13, que habría guerras y rumores de guerras, y que se levantaría nación contra nación. Y nunca hasta el siglo 20, sucedió esto. Nos damos cuenta que fue el inicio de lo que Jesús en Mateo 24 anuncia, como el principio de los dolores. En la Primera y Segunda Guerra Mundial, se formó las Naciones Unidas, para tratar de evitar que hubiera una Tercera Guerra Mundial y sabemos que desde la segunda guerra mundial hasta ahora, el siglo 21 ha habido más de 283 revoluciones y golpes de Estado. Nos encontramos, ahora con toda la tecnología que tenemos, y con todos los avances científicos, a un borde y a un estallido social internacional de guerra en el Medio Oriente.

A lo largo de la historia, sabemos que Israel ha sido odiado por ciertos grupos o naciones. De hecho, éstos han querido exterminar a Israel. En esa perspectiva, ¿cómo entender que Israel es el “termómetro de Dios”?

Muchos me dicen: “y bueno por qué no escogió Dios a los italianos, españoles, porque no a los mexicanos o ecuatorianos”. La cuestión es la siguiente:
Dios escoge a una nación para que se convierta en el punto geográfico, donde la atención del mundo se concentrará principalmente en los últimos tiempos, y escogió a la nación de Israel. Dios escogió a la nación de Israel, porque a través de ella, nació el Mesías, y esto se prueba con las genealogías de Jesucristo en Lucas y Mateo. Cristo es la única persona que ha nacido en la historia, de quien se pueda trazar su genealogía, desde Adán o desde Abraham. Ningún otro hombre, no importa de qué ascendencia monárquica venga, ni siquiera a los reyes se les puede trazar su origen.
Jesucristo demuestra que era realmente, al ser descendiente del Rey David, de Abraham, Isaac y Jacob, el Mesías que Dios había escogido.

Dice en Romanos 9:3 – 4, que Dios escogió a Israel para que a través de los judíos, obtuviéramos el

Dr. Armando Alducin, San Antonio, Texas

Dr. Armando Alducin, San Antonio, Texas

Libro de los libros, que se llama la Biblia. El libro que fue escrito en hebreo y en griego, y el cual tiene el registro más antiguo de historia, arqueología, cosmología, antropología, psicología, literatura, poesía, entre otros. Con respecto a este libro, siempre les he preguntado y es una de las preguntas con que me gusta desafiar a los auditorios científicos, políticos, filosóficos, de escritores, siempre les digo: “díganme ustedes” –y yo tengo ahorita 35 años de predicar este mensaje – “¿qué libro conocen ustedes que sea mejor que la Biblia?”; y hasta este momento, después de 35 años que he estado ante todo tipo de foros y auditorios, no ha habido una sola persona que se haya atrevido a decirme que hay un libro mejor que la Biblia.

Ésta es la razón por la cual Dios escogió a Israel. Y repito, para que sea el punto de las profecías. Ahora mismo nos damos cuenta que Israel, precisamente está rodeado de 22 millones de Árabes, que están tratando de exterminarlo y que desde 1948 que se independizó como nación soberana, no han podido 22 millones de árabes sacarlos o empujarlos al Mediterráneo.

Esto es para que se cumpla la profecía de Amós 9, que dice que: “y nunca más serían arrancados de su tierra”, y éstas son las evidencias que la Biblia nos deja, de que la historia demuestra que Dios existe.

En esa línea, hay otros escritos Sagrados como El Corán de los Musulmanes, el Tripitaka de los Budistas, y de otras religiones, cuyos seguidores afirman que son los libros sagrados a través de los cuáles su dios les habla y direcciona sus vidas. ¿Qué decirles a ellos, frente a la Biblia?

Cuando los confrontamos con la Biblia, recordemos a los hindúes, hicieron los Vedas; el Maharani Nasutta; los musulmanes, El Corán; el Tripitaka, los budistas; y así, podemos recorrer libros sagrados y en ninguno de estos libros sagrados se encuentran las profecías. En ninguno de ellos se pronosticó cuando iba a nacer su fundador. Buda por ejemplo, antes de morir, dijo: “busquen la verdad” a sus discípulos, nunca dijo que él era la verdad. Los hindúes, tienen millones de dioses. El Budismo es una religión atea, porque Gautama Buda no creía en Dios; [hablando] del Corán que hizo Mahoma, y aquí es increíble el perfil moral de este hombre, al casarse con una niña de 7 años, por el amor de Dios, nos habla desde el punto de vista psicológico que era un hombre psicópata.
¡Ningún fundador, de ninguna religión, puede ni siquiera compararse con la persona del Hijo de Dios ni con las Sagradas Escrituras!

Para concluir, su mensaje final en el marco que hemos conversado, su mensaje para nuestra audiencia cristiana y para aquellos que no necesariamente se identifican con la Fe Cristiana.

Me gustaría en primer lugar, a todos mis hermanos en Jesucristo que hemos experimentado el nuevo nacimiento, recordarles las palabras de Cristo en Lucas capítulo 21, dice que cuando veamos todas estas cosas, recordemos lo siguiente: “vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”. Porque como un lazo, Jesús dijo, “vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando para que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre, [en Su segunda venida]”.

La Iglesia tiene que entender algo, tenemos una misión: ganar las almas y discipular. Cada cristiano tiene que buscar a una persona, a quien compartirle la Palabra de Dios y hablar de Cristo, a todas las personas que podamos, porque el tiempo se nos acabó.

Dr. Armando Alducin & Cecilia Yépez, durante la entrevista

Dr. Armando Alducin & Cecilia Yépez, durante la entrevista

A las personas que no conocen a Jesucristo, la Biblia dice que: el ser humano es pecador y que estos pecados, no pueden ser erradicados, ni borrados con las religiones, y que por las buenas obras, nunca podríamos obtener nuestra salvación. Dice también la Biblia, que hay una barrera entre Dios y el ser humano, que se llama pecado; y solo la sangre de Cristo, solo Su sacrificio en la cruz, fue posible que derrumbara esta barrera.

Éste es el mensaje de la Biblia que Dios nos regala, nos ofrece la salvación, sin que tengamos que hacer nada más que creer, lo que Jesús hizo en nuestro lugar, en esa cruz. Invitarlo como nuestro Señor y Salvador, arrepentirnos de nuestros pecados; creer que a los 3 días, resucitó de los muertos, y de ahí en adelante, comenzar alimentarnos espiritualmente con la Biblia, porque ése es el alimento del Espíritu del Señor.

Es importante que en estos tiempos que vivimos, tomemos en serio a Dios, que la gente se arrepienta en sus vidas y que sepan que hay un Dios que les ama eternamente, y que ésta es la oportunidad tal vez única que tenemos para poder determinar el destino eterno de nuestra alma.

¿Celebras la Navidad?

En medio del caos de este mundo, hay aun ESPERANZA
¡Hay una razón para celebrar esta Navidad!

Hacia la Excelencia le desea una Feliz Navidad y un fructífero Año Nuevo.

 

111- Preparación en oración para el NUEVO AÑO

Por Anne Graham Lotz

Traducido al español por Cecilia Yépez

Anne Graham Lotz

Anne Graham Lotz

¡Únamos a Anne…Preparémonos en oración para el Nuevo Año! Intercedamos por nuestras naciones, familias y por nosotros mismos.

Escuche aquí el audio de la oración de Anne.

*****

El inconfundible sonido del Shofar podía ser escuchado desde el muro que rodeaba Jerusalén, haciendo eco a través del valle quemado por el sol. El toque de la trompeta anunciaba gran angustia pública y era usado para convocar a la gente. Aconteció en el primer siglo antes de Cristo cuando una sequía severa amenazaba la existencia misma de la ciudad. Así que los ancianos llamaron a la gente para que se reúna fuera de los muros de la ciudad. Entonces, mandaron a llamar a Honi.

Honi era un hombre mayor quien, después de este día, fue conocido como “El Hacedor de Círculos”. Porque cuando él fue convocado, los ancianos le dijeron, “Ora para que venga la lluvia”. Honi oró, pero nada sucedió. Así que él dibujó un círculo alrededor de él sobre la tierra, y oró otra vez: “Oh Señor del mundo, Tus hijos han vuelto sus rostros hacia mí…yo juro por Tu gran Nombre que yo no me moveré de aquí hasta que Tú tengas piedad de tus hijos”.

La lluvia comenzó a caer, las primeras gotas…una llovizna. Pero Honi protestó, “No he orado por tal lluvia, sino por una lluvia que llene las cisternas, los pozos y las cavernas”.

Como respuesta a su oración, los cielos se abrieron y las aguas descendieron en una fuerte tormenta que amenazó inundar la ciudad. Así que una vez más, Honi rogó, “No he orado por esa clase de lluvia, sino por una lluvia de buena voluntad, bendición y gracia”. Se ha dicho y registrado por Josephus, historiador judío que en respuesta a la tercera oración de Honi, una gran lluvia que empapaba comenzó a caer con la cual terminó el tercer año de sequía.[1] Honi había prevalecido en oración.[2]

En tanto miro hacia el 2016, me siento obligada a dibujar un círculo alrededor de esta ciudad, de este estado, de esta nación… ¡y a orar! hasta que Dios responda. Hagan ustedes lo mismo. ¡Por favor! En este primer día del Nuevo Año [primer mes], dibujen su propio círculo. Entonces oren por todo lo que esté dentro de él.

¡…Vuélvanse al Señor su Dios, porque Él es bondadoso y compasivo…¿quién sabe? Tal vez Dios reconsidere y cambie de parecer, y deje tras de sí una bendición! (Joel 2:13-14)

¡Oh Dios de la creación! Nos postramos delante de ti reconociendo Tu grandeza y Tu gloria. Nadie se FB_IMG_1451701190863compara a Ti. Nadie es igual a Ti. Miramos Tu creación y nos maravillamos frente a Tu infinito poder y sabiduría. Nada está fuera de Tu alcance. “Tú sacas a relucir Tu multitud de estrellas, una por una, y las llamas por su nombre. Por Tu gran poder y potente fuerza, ninguna de ellas falta…Tú pones una tienda para el sol…Él se levanta a un extremo de los cielos y sigue su curso hacia el otro extremo de ellos; nada hay que se esconda de su calor… ¿A dónde me iré de Tu Espíritu? ¿A dónde huiré de Tu presencia? Si subo a los cielos, Tú estás allí; si en el Seol preparo mi lecho, Tú estás allí.[3] No hay lugar en todo el universo en el que Tú no estés. Ciertamente, “no se ha acortado la mano del Señor para salvar; ni se ha endurecido su oído para oír”.[4]

Te reconozco como ________________________

Y aun honestamente confieso: Cuando los terroristas matan al azar; cuando mujeres y niños se auto detonan como bombas suicidas; cuando gente inocente es tomada por detrás y apuñalada; cuando inundaciones, tornados y tormentas hacen estragos en nuestra tierra; cuando nuestros líderes nacionales no lideran; cuando nuestros líderes de negocios nos mienten; cuando nuestros líderes políticos ponen primero sus intereses personales antes que los del pueblo; cuando nuestros líderes espirituales contradicen Tu Palabra; cuando nuestros líderes sociales se dividen; cuando nuestros aliados se convierten en nuestros enemigos y nuestros enemigos en nuestros aliados…¿qué es lo que está pasando? ¿Dónde estás Dios?

Estamos tentados a pensar que Tú estás…
Distraído…para nada comprometido…desinteresado… inadvertido…inactivo…impotente… falto de maniobra…obsoleto…eclipsado… incapaz, que nada te afecta…y aún inconsciente de nuestro temor, nuestra desesperanza, nuestra confusión, de nuestra indignación. ¿Por qué Tú pareces tan pequeño mientras que nuestros problemas, desastres y enemigos parecen tan grandes?

¿Por qué? __________________________

¡Ayúdanos a renfocarnos!

Dios de nuestros padres. Señor de las naciones. Tú eres el Dios Eterno, el Creador de los confines de la tierra. Nadie puede entender Tus caminos. Pero nos volvemos a Ti. Regresamos a Ti. Bien, “No eres el Dios que está en el cielo? Tú gobiernas sobre todos los reinos de las naciones. Poder y fuerza están en Tu mano, y nadie puede resistirte.” [5]

¿No establecimos nuestra nación bajo la autoridad de Dios? ¿No hemos prometido, “En Dios está nuestra confianza”? Pero ahora nos vemos constantemente bombardeados con voces estridentes de aquellos que demandan que nos distanciemos de Ti; que Tú solamente eres uno de tantos dioses, si acaso eres dios; que nosotros no podemos arriesgar ofendernos unos a otros por clamar Tu nombre. Escuchamos al enemigo insinuando que Tú “no estás arreglando esto” porque simplemente Tú no puedes arreglarlo. ¡Nuestra fe está siendo insultada!

Y así nuestros espíritus se levantan en nuestro interior y se deshacen del manto asfixiante de opresión espiritual y de ser políticamente correctos. Clamamos Tu Nombre. Tú eres Yahweh. Jehová –el Dios personal. El Gran YO SOY –el Dios Eterno. El Dios Todopoderoso. Tú eres Jesús. El Salvador. Emanuel. Dios con nosotros, quien nunca nos deja o nos abandona. Tu poder no se ha diluido o agotado a través de los tiempos. Tú eres tan poderoso…reinas en autoridad…tanto como lo fuiste en la Creación; durante la liberación de Tu pueblo de Egipto y en la separación del mar Rojo. Tú eres EL que manda fuego.[6] Quien derriba a los gigantes.[7] Quien cesa las guerras.[8] Quien levanta a los muertos. [9]

Yo clamo Tu nombre: ________________________

En tanto miramos hacia el Nuevo Año, nosotros decidimos colocar nuestra confianza en Ti. Si “…se levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes traman unidos contra el Señor,”[10] nosotros confiaremos en Ti. Aunque “…la tierra sufra cambios,
y los montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo,”[11] nosotros confiaremos en Ti. Si “Braman las naciones, si tambalean los reinos;”[12] nosotros confiaremos en Ti. Cuando… “Los impíos saquen la espada y entesen el arco, para abatir al afligido y al necesitado, para matar a los de recto proceder…,”[13] nosotros confiaremos en Ti. Confiaremos en Ti. Confiaremos en Ti.

Yo confío en Ti cuando ______________________
Yo confío en Ti por _________________________

Nos dicen que podemos alabarte en nuestras iglesias, pero que no podemos traerte a los lugares de negocio o trabajo; ni a la sede del gobierno o a las escuelas; ni al campo de batalla o a la cancha de fútbol; ni a la corte, o al cuarto de atrás o al dormitorio. Como si se le pudiera contener al Dios de dioses, encajársele, restringírsele, atarle o esconderle. ¡Nos reímos ante tal tontería! Y Te exaltamos como el Altísimo Dios que cabalga sobre los vientos de la tierra. Las nubes son el polvo de tus pies.[14] Los cielos, aún los más altos cielos no pueden contenerte.[15] Cuánto menos cualquier edificio de una iglesia local. Te invitamos a que hagas Tu voluntad en nuestras vidas. En nuestro estado. En nuestra nación. En nuestro círculo.

Yo te invito a mi _____________________________

¡Ahora levántate, Oh Señor Dios! Míranos, Tu pueblo sobre el cual tu Nombre es invocado. Escúchanos, en tanto te clamamos a favor de nuestra nación. No nos rechaces. Ten piedad de nosotros.

Sentimos que el mal nos invade. La oscuridad y la penumbra están descendiendo. Aquellos que nos odian se han infiltrado. Nos rodean aquellos dedicados a destruirnos. ¿Estás Tú encabezando este ejército? ¿Es éste el comienzo del Día del Señor? ¿Hemos probado tu paciencia y rebasado el límite en tu juicio? ¿Nos estás tomando en cuenta nuestro pecado, nuestra actitud rebelde y nuestro desafío? ¿O nuestra irreverencia, blasfemia e idolatría? “Tú, sólo tú, has de ser temido; ¿y quién podrá estar en pie en tu presencia en el momento de tu ira?”[16] ¿Estás acaso enojado?

¡Dios Altísimo! En tanto dibujamos un círculo alrededor de nosotros, queremos que todo esté bien contigo dentro de ese círculo. Así que confesamos nuestro pecado. Tú eres justo. Nosotros NO. Tú siempre haces lo correcto. Nosotros nos hemos equivocado. Vergüenza nos cubre. Hemos tenido generaciones de bendición y prosperidad, y sin embargo, nos hemos negado a agradecerte, y en su lugar, nos hemos dado el crédito por todo aquello que ha venido de Tu mano. Nos hemos puesto de acuerdo con aquellos que contradicen Tu Palabra. Nos hemos alejado de Tu verdad, y hemos creído mentiras. Hemos vivido de forma casual. Hemos destruido nuestro medio ambiente egoístamente. Hemos visto al necesitado y hemos pasado de largo. Hemos demandado nuestros derechos en forma desafiante. No hemos escuchado a aquellos que nos han advertido acerca de las consecuencias de alejarnos de Ti.

Yo confieso mi pecado de _________________________
Yo dejaré de ___________________________________
Yo abandonaré _________________________________
Gracias por perdonarme y limpiarme de ______________________________

Y ahora, en tanto miramos hacia el 2016, venimos cara a cara con todo este desastre. ¿Qué se puede hacer para salvarnos de nosotros mismos? Aun cuando la pregunta reverbera en nuestras mentes, la respuesta está dada: la solución para nuestra crisis espiritual y moral –para la restauración del desmoronamiento del fundamento de nuestra nación –no es la política, no es la economía, no es la salud, no es el bienestar social, o las reformas migratorias, o la educación superior gratuita, o el sistema judicial, tampoco las regulaciones corporativas o de Wall Street. Tú eres la Respuesta. Tú eres la Solución. Y en lugar de volvernos a Ti, parece que nos estamos alejando más y más de Ti. Pero NO ahora. Ahora nos volvemos a Ti. Retornamos a Ti. Corremos hacia Ti. Nos aferramos a Ti. ¡Te suplicamos!

¡Vuélvete a nosotros! ¡Acércanos a Ti! [17] Si Tú no nos ayudas, nosotros estaremos indefensos. Si Tú no nos proteges, estaremos expuestos al peligro. Si no nos libras del mal, éste nos vencerá. Si Tú no tienes planes para darnos esperanza y un futuro, caeremos como nación en el pasado.[18] ¡En el olvido!

Padre de toda misericordia. Tú que has dicho que nuestra tierra es una tierra que Tú, el Señor nuestro Dios, la cuidas; que Tus ojos están continuamente sobre ella, desde el comienzo hasta el fin del año.[19] En tanto Tú observas nuestra nación desde este día en adelante, desde enero 1 a diciembre 31, 2016, nosotros pedimos por aquello que sabemos que no merecemos. Pedimos Tu bendición. Por favor…

  • Bendice nuestras elecciones nacionales y locales. Levanta hombres y mujeres que nos guíen y nos lleven de vuelta a Ti. Levanta otro Asa, quien estuvo completamente comprometido con el Señor toda su vida.[20] Levanta otro Josafat quien hizo lo que era recto delante de los ojos del Señor.[21] Levanta otro Josías quien renovó el pacto de su gente contigo –“de andar en pos del Señor y de guardar Sus mandamientos.”[22] Levanta líderes con integridad moral y espiritual que tengan una fe firme y una reverencia saludable hacia Ti y consecuentemente sabiduría para tomar decisiones. Pon Tu elección en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
  • Bendice a los equipos de seguridad de nuestra patria. Dales ojos para identificar a los malhechores, oídos para escuchar las conversaciones malignas. Mentes para entender los tuits y códigos, y voluntad para actuar antes que el enemigo lo haga. ¡Protégenos del mal!
  • Bendice a nuestros policías y bomberos, nuestras fuerzas armadas y patrulla fronteriza –a todos aquellos que arriesgan sus vidas para mantenernos a salvo. Restáurales el respeto que todos ellos merecen. Protege sus vidas y sus familias. Trae a la luz de la justicia cualquier acto de corrupción y abuso, de tal manera que podamos confiar en los uniformados. Resguarda a aquellos que nos resguardan a nosotros.
  • Bendice a nuestros jueces y fiscales. Haz que sirvan fielmente y de corazón, recordando que ellos rendirán cuentas delante de Ti.[23] Castiga a aquellos que obran mal. Anima a aquellos que hacen lo correcto.
  • Bendice mi ________________________________

Tú eres el manantial del cual fluyen las bendiciones. La lista de nuestras necesidades es interminable. Por favor, bendice a nuestros doctores. Nuestros abogados. Nuestros banqueros. Nuestros maestros. Nuestros comisionados. Nuestros agricultores.

  • Bendice a nuestros predicadores, maestros de la Biblia y profesores de seminarios. Como Esdras en el pasado, aviva sus corazones para que se consagren primero a Ti, luego al estudio y a la prédica de Tu Palabra.[24] Cuando ellos prediquen o enseñen, oblígales a predicar la Palabra, no libros acerca de la Palabra. Motívales con temor santo a pararse delante del Trono de Juicio de Cristo para dar cuentas de la manera que han impactado a otros a través de sus palabras y de sus obras. Retira a aquellos cuyas vidas están fuera de sincronía respecto de sus palabras. Levanta una generación de líderes espirituales que Tú apruebes como obreros que no tienen de qué avergonzarse porque manejan con precisión la palabra de verdad.[25] Llénales con Tu Santo Espíritu hasta que desborden.
  • Bendice a nuestras familias. Los espíritus desalmados de infidelidad, deshonestidad, traición, hipocresía, inmoralidad, pornografía, y adulterio están infiltrándose en nuestros hogares. El enemigo parece estar atacándonos en cada nivel, en cada frente. Un vasto ejército del mal parece haberse desatado en contra de nuestros hogares. Especialmente los hogares y familias de los seguidores de Cristo. “No tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; pero nuestros ojos están vueltos hacia Ti”.[26] Suplicamos por Tu divina protección. Suplicamos por Tu divina sabiduría para luchar contra los ataques de tal manera que nuestras familias sean fortalecidas en su relación contigo. ¡Sé el centro de nuestros hogares!
  • Señor de amor, oramos para que bendigas a nuestros enemigos. Sí, lo hacemos. Abre sus oídos a la Verdad. Abre sus mentes para entender el Evangelio. Abre sus corazones para que anhelen Tu amor. Acércalos a Ti como polilla que es atraída a la llama. Tu Luz es más fuerte que su oscuridad. Tráeles hacia Tu Luz. Guárdales por toda la eternidad. PERO si ellos Te rechazan, te pedimos que hagas que se enfrenten entre sí. Distráelos. Destrúyelos. Impide que continúen sus ataques y persecución a los justos.
  • Finalmente, Oh Dios Padre nuestro, bendícenos. Bendíceme. Hazme un vaso para honra, un instrumento “… santificado, útil para el Señor, preparado para toda buena obra”[27]. Yo sé que la noche está por llegar cuando nadie puede trabajar.[28] Ayúdame a redimir el tiempo. Úsame ahora para Tu Reino y Tu gloria. Abre mis labios osadamente y sin miedo para hacer conocer el Evangelio:[29] las Buenas Noticias de redención del pasado…la esperanza para el futuro…gozo para el presente a pesar de las circunstancias…amor incondicional, inagotable y eternal[30]…encontrado en la Cruz. Abre mis labios para simplemente dar a Jesús a un mundo que crecientemente está desesperado. Úsame como un embajador de paz en la tierra, primero liderando a la gente a que establezca una relación contigo, luego con los demás. Cuando el mundo a mi alrededor se desmorona, ayúdame a pararme firme en mi fe en Ti. Y cuando la gente me vea parada firme, ayúdales a verte a Ti.
  • Bendíceme.
    – Hazme _______________________________
    – Ayúdame a ___________________________
    – Úsame para __________________________

Y ahora, Dios de gracia, en tanto nos preparamos en oración para el Nuevo Año, pedimos lo fundamental, que Tú llenes nuestros círculos con Tu gloria. Envía Tu Santo Espíritu a plenitud. Enciende el fuego de reavivamiento en nuestros corazones. Protégenos. Defiéndenos. Confórtanos. Empodéranos. Equípanos en tanto nos ponemos la armadura de Dios de tal manera que nos mantengamos firmes contra las asechanzas del diablo…para que cuando llegue el día malo, nos podamos parar firmes en tierra…tomando la Espada del Espíritu que es la Palabra de Dios…y orar. Con esto en mente, permanezcamos con dominio propio y alertas mientras nos mantenemos en oración y prevalezcamos en oración.[31] Y nos mantendremos observando expectantes. ¿Es el 2016 el año de Tu retorno? ¡Esperamos que así sea! ¡Ven Señor Jesús![32]

Para gloria de Tu Nombre…
Amén

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[1] Primero leí la historia de Honi en la introducción del libro de Mark Batterson, “El Hacedor de Círculos”. El relato que he compartido en este libro está basado en los escritos de Josephus, un erudito del primer siglo y muy confiable historiador que nació en Jerusalén poco después de la primera venida de Jesucristo. Sus escritos son tenidos en alta consideración y han sido usados por el mundo secular como el recurso primario tanto para la historia Judía como para la Cristiana.
[2] Tomado de “The Daniel Prayer” (La oración de Daniel), Capítulo 7; Anne Graham Lotz; con autorización de Zondervan Publishing; May 2016.
[3] Isaías 40:25-26, Salmos 19:4, 6; 139:7-8
[4] Isaías 59:1
[5] 2 Crónicas 20:6
[6] 2 Crónicas 7:1
[7] 1 Samuel  17:1-50
[8] Salmo 46:9
[9] 2 Reyes 4:1-37; Lucas 7:11-16; 8:40-42, 49-56; Efesios 1:17-21
[10] Salmo 2:2
[11] Salmo 46:2-3
[12] Salmo 46:6
[13] Salmo 37:14
[14] Nahúm 1:3
[15] 2 Crónicas 6:18
[16] Salmo 76:7
[17] Santiago 4:8
[18] Jeremías 29:11-13
[19] Deuteronomio 11:12
[20] 2 Crónicas 15:1-17
[21] 2 Crónicas 19:4-20:32
[22] 2 Crónicas 34:1-33
[23] 2 Crónicas 19:8-11
[24] Esdras 7:10
[25] 2 Timoteo 2:15; 4:1-2
[26] 2 Crónias 20:12
[27] 2 Timoteo 2:21
[28] Juan 9:4
[29] Efesios 6:19
[30] Efesios 3:14-19
[31] Efesios 6:10-18; 1 Peter 4:7
[32] Apocalipsis 22:20
Copyright © 2016 Anne Graham Lotz (AnGeL Ministries) Raleigh, North Carolina, USA. Usado con permiso. Todos los derechos reservados http://www.annegrahamlotz.org

¡Jesús es la razón de la estación!

“He aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros”.

(Mateo 1:23)