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¡ISRAEL, LA TIERRA DEL MESÍAS!

«Ésta es la tierra de Jesús, el Ungido, quien anunció buenas nuevas a los pobres, dio vista a los ciegos y libertó a los oprimidos».

 

Israel, la tierra de los patriarcas y los profetas, la tierra de los apóstoles y la tierra de Jesús, de acuerdo con los relatos bíblicos, está localizada en el Medio Oriente, en la frontera con el mar Mediterráneo, entre Egipto y Líbano. Este pequeño territorio yace en la intersección de tres continentes: Europa, Asia y África.

Aquí en la confluencia de estos continentes, Israel históricamente invalorable, se levanta majestuosa y llena de misterio.

En mi reciente jornada hacia Israel, al transitar por la capital, la antigua ciudad de Jerusalén, el paisaje

Vista de la ciudad antigua de Jerusalén y el Domo de la Roca

Vista de la ciudad antigua de Jerusalén y el Domo de la Roca

más predominante es el Domo de la Roca, tal como muchos lo han destacado, y que justamente se asienta sobre el mismísimo lugar donde Abraham estuvo a punto de sacrificar a Isaac, en el Monte Moriah. Más tarde, esta porción de tierra fue comprada por el Rey David con el fin de construir el Templo, el cual fue levantado en el reinado de su hijo Salomón. ¡Éste fue el primer glorioso Templo!

Este primer templo fue destruido por los babilonios y 70 años después de la cautividad de los judíos, ellos regresaron y lo reconstruyeron. El Rey Herodes fue quien renovó el templo con el soporte de 1000 Levitas quienes fueron entrenados como constructores, porque ninguna persona seglar podía entrar a ciertas partes de la edificación.

Hoy, sin duda, la explanada del Templo es el símbolo de la “libertad religiosa” en Israel, debido a que ésta ha sido utilizada por judíos, cristianos y musulmanes.

Musulmán orando en la Explanada del Templo

Musulmán orando en la Explanada del Templo

De hecho, el 75% de su población es Judía, entre ella encontramos judíos seculares, ortodoxos modernos, ultra ortodoxos y reformados o mesiánicos. Por otro lado, el 17.5% son Musulmanes, 2% Cristianos, 1.6% Drusos, y

Judíos ultra ortodoxos

Judíos ultra ortodoxos

otros grupos 3.9% (CIA, 2013). Esto es muy evidente, en tanto uno camina por las calles de Jerusalén, Haifa, Nazaret y muchas otras poblaciones, e interactúa con gente cuyo trasfondo cultural y religioso es tan diverso.

Pero la diversidad de Israel no sólo está presente en los

Mujeres judías orando en el Muro de los Lamentos

Mujeres judías orando en el Muro de los Lamentos

aspectos religiosos y culturales de su población, sino también en su geografía. Aunque pequeña en extensión, Israel está rodeada por diversos panoramas topográficos, que van desde las montañas boscosas hasta los paisajes desérticos y desde las planicies costeras hacia el Valle del Jordán y el Mar Muerto, el punto más bajo de la Tierra.

Mar de Galilea -Nos recuerda del grandioso evento cuando Jesús calmó la tormenta

Mar de Galilea -Nos recuerda del grandioso evento cuando Jesús calmó la tormenta

Sí, ésta es la espléndida Tierra Prometida, la tierra de leche y miel que Dios prometió a Abraham y a sus descendientes. La Tierra a donde Moisés y Josué lideraron a los Israelitas en el éxodo desde Egipto.
Además, esta tierra abraza escenarios tales como Masada, ubicada sobre el mar Muerto; una de las fortalezas construidas por Herodes El Grande, y refugio para los Judíos que escaparon de las legiones Romanas después de la destrucción de Jerusalén.

También Qumrán, en la orilla occidental del mar Muerto, es

Una de las cuevas de Qumrán en el desierto judío

Una de las cuevas de Qumrán en el desierto judío

un lugar muy bien conocido por el impresionante hallazgo bíblico arqueológico en 1947, el descubrimiento de los rollos y manuscritos, un extraordinario legado para el mundo cristiano.

Y por supuesto, Israel es también bien conocido por aquellos lugares donde Jesús, el Mesías nació, creció, enseñó y proclamó el “Reino de Dios”. La belleza y tranquilidad del mar de Galilea y sus alrededores, verdaderamente, traen a nuestras mentes la dulzura y hermosura de las poderosas y eternas enseñanzas de Jesús,

El Sendero del Evangelio o el Sendero de Jesús comienza al sur de las afueras de Nazaret, en el Monte de la Precipitación hasta Cafarnaum, a orillas del mar de Galilea donde comenzó el ministerio de Jesús

El Sendero del Evangelio o el Sendero de Jesús comienza al sur de las afueras de Nazaret, en el Monte de la Precipitación hasta Cafarnaum, a orillas del mar de Galilea donde comenzó el ministerio de Jesús

tales como el “sermón del monte”. Ésta es la tierra de Jesús, el Ungido quien anunció buenas nuevas a los pobres, dio vista a los ciegos y libertó a los oprimidos. Jesús es el hijo de Dios quien fue enviado a morir en la cruz para darnos vida eterna.

Cuando uno lee la profecía de Isaías 53, no se puede resistir sino simplemente reconocer que esta palabra se ha cumplido en la vida de nuestro Señor Jesús, tal como está registrada en el relato de los Evangelios (Mateo 27, Marcos 15, Lucas 23, Juan 19).

“Ciertamente Él cargó con nuestras enfermedades
y soportó nuestros dolores,
pero nosotros lo consideramos herido,
golpeado por Dios, y humillado.
Él fue traspasado por nuestras rebeliones,
y molido por nuestras iniquidades;
sobre Él recayó el castigo, precio de nuestra paz,
y gracias a sus heridas fuimos sanados.
Todos andábamos perdidos, como ovejas;
cada uno seguía su propio camino,
pero el SEÑOR hizo recaer sobre Él
la iniquidad de todos nosotros.”
(Isaías 53:4-6)

¿No es asombroso? Esta Tierra es en verdad Tierra Santa, pero tristemente, es también un territorio dividido, que ha estado en permanente conflicto, con ceguera espiritual desde que su gente no ha reconocido al Mesías, al Salvador del mundo.

Israel y particularmente Jerusalén, su capital ha sido sinónimo de conflictos y guerras a través de la historia, incluso desde tiempos bíblicos.

Una parte del Muro que divide Jerusalén y Belén

Una parte del Muro que divide Jerusalén y Belén

Un territorio controversial a la vista del mundo, pero con certeza la Tierra escogida en la mirada de Dios.

En verdad, Dios ha tenido puesta la mirada en Israel, y Sus profetas han predicho acerca de su restauración. Jeremías declaró que Dios restaurará a los Israelitas desde todas las naciones; Ezequiel dijo que Israel vendría a conocer al Señor; e Isaías, que Israel sería luz para las naciones, y que judíos y gentiles vendrían a morar juntos en paz en el Mesías.

Sí, Dios ha puesto sus ojos en Israel, e igualmente así nosotros debemos hacerlo…Comprometámonos entonces a orar por la restauración y salvación de Israel, hagamos nuestra aquella promesa hecha por

La Iglesia Coreana orando por Israel y Palestina (Marcha por la Paz 2005)

La Iglesia Coreana orando por Israel y Palestina (Marcha por la Paz 2005)

David:

“Oren por la paz de Jerusalén;
que todos los que aman a esta ciudad prosperen”.                                                        (Salmo 122:6 NTV)

Para concluir, este año 2015, esta nación está celebrando el 67 aniversario de su establecimiento como Estado de Israel. Así que permítanme invitarles a mirar un muy interesante film que encontré, acerca de esta tierra, producido por la National Geographic. Es así como Israel es visto por el mundo. Disfrútenlo y saquen sus propias conclusiones.

(Ofrezco disculpas en tanto este film se encuentra disponible únicamente en inglés, pero vale la pena mirarlo por lo impresionante de sus imágenes y en sí por la calidad cinematográfica y contenido).

Shalom!  ¡La paz sea con usted!

 

¡Cruzando fronteras . . . en búsqueda de un nuevo horizonte!

Familias desintegradas, extrema pobreza e incluso altos índices de violencia son los factores más comunes por los cuales cientos de Centro Americanos están huyendo de sus países en busca del aún perseguido “sueño americano”.

Vista del Río Bravo en la frontera entre México y Estados Unidos

Vista del Río Bravo en la frontera entre México y Estados Unidos

Desde el mes de junio del 2014 se registra este fenómeno. Y es que desde algunas naciones centro americanas muchos de sus habitantes testifican que anhelan llegar a los Estados Unidos, mayormente porque están huyendo de críticas, indignas y sobre todo peligrosas condiciones de vida.

Ése es el caso, de Stephany, una joven de 23 años, de tierna mirada y de semblante inocente, quien testifica que la vida en su patria natal, Honduras, era insostenible debido a la abrumadora violencia. A Stephany le tomó una jornada de alrededor de 5 meses hasta llegar a la frontera entre México y los Estados Unidos. Sin dinero y sin contactos, se aventuró a emprender un viaje incierto, aunque con la firme esperanza de cruzar la frontera y dejar atrás un pasado que atormentaba su vida. Sí, un pasado lleno de pobreza, lleno de inseguridad, de violencia…pero sobre todo un pasado que marcará su vida por siempre. Stephany quien no viajaba sola, sino acompañada de su tierno hijo, aún en su vientre, huyó de Honduras, poco después de haber sido violada por un miembro de una de las pandillas activas de aquel país, fruto de lo cual, quedó embarazada.

Cientos de casos como el de Stephany, críticos en mayor o menor escala, pero ciertamente dolorosos en gran manera para quienes así lo viven, llegan a los diversos puntos de la frontera entre México y Estados Unidos.

Stephany, fue sólo uno de ellos, de los tantos que pude conocer de cerca en la Iglesia “Sacred Heart” de McAllen, Texas, en el mes de septiembre. Esta iglesia es precisamente uno de los centros de asistencia abierto el 10 de junio de este año, por las “Catholic Charities of the Rio Grande Valley”.

Este centro de asistencia, bien equipado, cuenta con lavamanos portables, una cocina y comedor, servicios higiénicos, duchas portables, carpas amplias con catres y colchas para dormir, y un amplio stock de ropa debidamente clasificada por género, edades y tallas. Además con un servicio telefónico tanto para llamadas locales como internacionales.

Este centro recibe a un promedio de 40 personas por día (este número puede variar). Una vez que los inmigrantes son capturados por las patrullas de la frontera y procesados en el centro de detención,

Patrullas EUA en la frontera con México

Patrullas EUA, en el Parque Anzalduas. Mission, Texas

llegan a este centro de asistencia, sin conocer realmente a donde son llevados. Rostros tensos, reflejando miedo, vergüenza, cansancio y desde luego hambre; mujeres, hombres y niños, llegan con temor y algo desorientados, sin saber qué más les espera en esta travesía.

Pero, es aquí, donde al menos por unas horas, el fuerte y tensionante impacto del cruce de la frontera, se aminora y sienten por primera vez, una mano amiga, desinteresada y lista para ayudarles en todo lo que sea posible.

Stephany, Elisandra, Pedro, María, Melany, Juan y tantos otros y otras tienen la oportunidad de ser asistidos en sus primeras necesidades: aseo y un refrescante baño con agua caliente, ropa limpia, una sopa de verduras caliente, llamadas telefónicas a sus parientes, y un bolso lleno de bebidas, sándwiches y snacks para el resto de su jornada, cualquiera sea su destino.

Pero esto no sería posible, si muchas manos no se unieran para servir a estos hombres y mujeres, niños y niñas, que huyen desesperadamente de sus naciones, en busca de paz, en busca de un mejor futuro.

La Iglesia “Sacred Heart” se ha asociado con otras organizaciones, para que este centro de asistencia sea efectivo. Así, el Ejército de Salvación es quien coordina la cocina y la preparación de alimentos. Una Iglesia Bautista local es quien provee el servicio de lavado de las toallas que se proveen en el área de duchas. Save the Children ha provisto un espacio recreativo para los niños y niñas que llegan temporalmente a este centro.

Y no sólo eso, sino que la Iglesia “Sacred Heart” está en capacidad de servir a decenas de migrantes cada semana, puesto que un sinnúmero de voluntarios, con un corazón grande para servir, se han comprometido a asistir cada día a este centro y contribuir en la limpieza del mismo, en la clasificación de ropa donada, soporte en la preparación de alimentos y desde luego, en la atención personalizada a cada refugiado de Centro América y en algunos casos, incluso Sudamérica.

Grupo de voluntarios con Mission Discovery en la Iglesia Sacred Heart

Grupo de voluntarios con Mission Discovery en la Iglesia Sacred Heart

Mission Discovery es una de las organizaciones cristianas, que en el mes de septiembre hizo presencia en este centro con un grupo de aproximadamente 30 voluntarios, quienes tuvimos la oportunidad de servir directa e indirectamente, a las decenas de refugiados que llegaron.

Pero se ha preguntado alguna vez…¿qué es lo que mueve a la gente a servir a aquellos que están en necesidad? Existe un sinnúmero de organizaciones de ayuda humanitaria alrededor del mundo. Existen millones de millones de benefactores de un sinfín de causas nobles. ¿Qué es lo que les motiva a desplegar tanto esfuerzo en pro de aquellos menos afortunados?

Con certeza cada uno presentará su propia razón, pero personalmente me atrevo a contestar esta incógnita con lo expuesto en la Biblia, Santiago 1:17

“Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.

Max, una joven voluntaria con un gran corazón por aquellos en necesidad

Max, una joven voluntaria con un gran corazón por aquellos en necesidad

 

Además, el Dios Creador del universo, Creador de cielos y tierra, Creador del ser humano, quien en esencia es amor, hizo una clara invitación a “amarlo a Él y amar a nuestros semejantes como a nosotros mismos”.

Por ello, más aún quienes nos proclamamos cristianos, consideramos que es un verdadero privilegio el servir a aquél en necesidad, porque ésta es una oportunidad para compartir de las tantas bendiciones que nuestro Dios nos ha regalado y a través de ello, traer gloria, honor y poder a Su Santo nombre y ciertamente, darlo a conocer entre los pueblos y naciones, como –a Jesucristo, al único y sabio Dios.

Comparto un corto video –cortesía de Michel DeLisle que resume gráficamente parte de la experiencia en McAllen y Port Isabel, Texas, en nuestro servicio a aquellos que incluso arriesgaron sus vidas al cruzar las fronteras, en búsqueda de un nuevo horizonte.

 

 

¿Qué pasa cuando las luces se apagan?

Hace un par de semanas y por razones propias del trabajo comunicacional que realizo, visité una escuela pública en un sector urbano marginal en una ciudad costera de mi país.

Tuve la oportunidad de compartir brevemente con un grupo de niños y niñas, cerca de 30. Todos ellos amigables, juguetones, con rostros pícaros algunos. Otros con caritas que reflejaban una total inocencia.  Y unos cuantos más no podían ocultar heridas profundas porque sus rostros reflejaban frustración, molestia, tristeza, a pesar de su corta edad. Al terminar nuestro trabajo e interactuar con estos pequeños de modo más informal, decidí preguntarles  –¿Qué celebramos en Navidad? – ¿Adivinan sus respuestas?  Bien, aquí algunas de ellas:

–    “¡Es tiempo de fiesta!”
–    “¡En Navidad viene Santa!”
–    “¡Navidad es felicidad!”
–    “¡Nos dan regalitos!”
–    “¡Es la fiesta de Papá Noel!”

Y ya cuando mi esperanza se agotaba, buscando otro tipo de respuesta, una pequeña niña algo tímida levantó su mano y dijo:  “En Navidad celebramos al ´Niño Dios´”.

Y es que nuestra sociedad casi al término de un año, viste de luces y de adornos costosos. Sale de compras, prepara banquetes, esconde regalos bajo el árbol navideño y a los más pequeños les dice que deben portarse bien para que Santa Claus les traiga sus regalitos de Navidad.

Y aunque vestirse de fiesta, compartir una comida especial entre familia y amigos o compartir una sana celebración, no está mal en absoluto; lo triste es que en esta época particular del año, “todo el mundo se alborota” diría alguien por ahí. El tráfico se congestiona, las tiendas extienden sus horarios de atención al público y aparentemente no logran abastecer a todos, los compromisos sociales aumentan. Y tal parecería que todos en un par de días acumulan todo el estrés de un año, buscando “el mejor regalo” para cada uno de sus compromisos.

Tristemente, estos pequeños de tan sólo 7 años de edad que tuve la oportunidad de conocer hace poco,  son el claro reflejo de nuestra sociedad. Para ellos la Navidad es una época de luces, adornos, regalos, de un cuento fantástico que con suerte puede hacerse realidad en sus vidas.

Sólo uno de treinta parece tener una leve idea del verdadero significado de la Navidad. Uno de treinta parece entender que “el mejor regalo” que se puede dar a nuestros seres queridos e incluso a nosotros mismos es “Jesús”, quien hace más de dos mil años vino a este mundo como un tierno bebé. Sí, Emanuel –Dios con nosotros –  vino con el solo propósito de entregar su vida en sacrificio por la humanidad, por aquellos que reconozcamos en fe, al menos tres cosas importantes:

– Que somos pecadores. Que no hay justo ni aún uno en este mundo.
– Que no podemos hacer absolutamente nada por  nosotros mismos para limpiarnos de nuestro pecado. Ni las mejores obras borrarán el más pequeño o el más oculto de nuestros pecados.
– Que sólo la sangre preciosa de Cristo Jesús derramada en sacrificio en la cruz puede limpiarnos de toda maldad, de todo pecado.

Todo esto si en fe, abrimos nuestro corazón a Jesús, el único Dios verdadero, y lo invitamos que sea el Salvador y Señor de nuestras vidas.

Cuando se apaguen las luces de las celebraciones navideñas y de un nuevo año que comienza; y los corazones llenos de algarabía comiencen a calmarse e incluso a preocuparse por las sobredimensionadas deudas adquiridas en esta época y por reintegrarse al estrés regular de la vida cotidiana, hay una luz que permanecerá encendida por todo el año. Una sola luz que brillará en medio de la oscuridad. Una sola luz que resplandecerá  en medio de las tinieblas del estrés, del sufrimiento, del temor, del cansancio, del odio, de la frustración, de la soledad…una sola luz.  Esa luz ha sido, es y será Jesucristo, quien manifestó de sí mismo:

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.  (Juan 8:12)

¿Quiere andar en la luz durante este 2014? Le animo a que así lo haga…que escoja andar en la luz. Escoja apagar las luces artificiales de las vanas celebraciones y de las trivialidades; y decida por Jesucristo, la Luz del mundo.  Entregar la dirección de su vida a Jesucristo es la mejor y la más importante decisión.  Cuando decida por Jesucristo, Su luz inundará las tinieblas de su vida y el resplandor del Dios todopoderoso iluminará su caminar a lo largo de este nuevo año.

¡Qué Jesucristo, el Dador de la Vida y la Luz del Mundo, ilumine su vida a lo largo del 2014!

Hacia la Excelencia recomienda el siguiente enlace para que conozca más sobre Jesús, la Luz del Mundo:   http://pazcondios.jesus.net/

 

¡Rodeada de Excelencia!

Nací en un pequeño país de Sudamérica, caracterizado por diversidad en paisajes, fauna, flora y por supuesto, diversidad en su gente. Sí, un pequeño país pero con una enorme riqueza en biodiversidad y de gente de distintas razas pero todas ellas con un enorme y generoso corazón.  Nací exactamente en la Mitad del Mundo –en Quito, la capital del Ecuador.

Y este pequeño país de tan solo 283.520 km2 (109.484 millas cuadradas) está divido en 4 regiones. ¡Explorémoslas rápidamente! La costa en donde uno puede disfrutar de la belleza de las playas a lo largo del océano Pacífico.  Y no sólo eso, sino también explorar sus varios ecosistemas: la selva, los llanos tropicales, los manglares y los acantilados rocosos.

El Chimborazo

La sierra caracterizada por montañas y nevados que forman la conocida cordillera de los Andes. Aquí se encuentran más de 20 volcanes, 5 de los actuales están activos.  Aquí también se levanta el imponente Chimborazo, cuya altura alcanza 6.268 m. (20,564 ft).

Y para continuar esta expedición, de seguro debemos atravesar la selva amazónica, región rica en miles de pájaros, mamíferos, insectos y otros animales que cohabitan armoniosamente en este paraíso amazónico. Finalmente, las tan conocidas Islas Galápagos, un extraordinario escenario que reúne a especies únicas atraídas por las corrientes de agua fría y caliente. Este exótico archipiélago fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO.

Sí, gran parte de mi vida la he disfrutado en mi país Ecuador, del cual he compartido muy brevemente algunas imágenes. No obstante, también he tenido la inigualable oportunidad de viajar y conocer otras naciones, otras culturas, otras razas y por supuesto, otros escenarios. He visitado 4 de los 5 continentes, y alrededor de 25 países. Y lo más extraordinario de esta incomparable experiencia de viajar, ha sido el encontrarme con escenarios igual de hermosos y extraordinarios como los de mi país. Conocer gente de culturas diferentes sí, pero a la vez, tan similares a la de mi nación. Gente que enfrenta las mismas problemáticas, en mayor o menor grado; gente que comparte sentimientos similares, el gozo, la tristeza, la angustia, la ilusión y la esperanza; gente que alberga sueños desde su niñez y que al transcurrir del tiempo, unos los alcanzan y otros desafortunadamente no lo hacen.

Todos, absolutamente todos, en este planeta Tierra estamos rodeados de excelencia, sin lugar a dudas. En pobreza o en riqueza, eso no importa, unos nos deleitaremos al mirar la imponencia de las montañas, e incluso algunos más avezados, las escalarán algún día; otros nos regocijaremos al nadar o incluso navegar sobre las juguetonas olas del mar; y, otros por seguro experimentarán las aventuras del legendario “Tarzán”, mientras crecen en las espesas y exóticas selvas.

Y todos, absolutamente todos, levantaremos alguna vez nuestra mirada al cielo y contemplaremos su belleza. La luz del sol iluminará nuestros rostros más allá de lo que nuestros ojos pueden resistir. Y en la noche, la luna  y las estrellas nos mostrarán que hay Alguien que guía nuestro caminar, aún en medio de la oscuridad.

Montañas, ríos, valles, colinas, mares, manglares y exóticas selvas. Sol, luna, estrellas, constelaciones y un espacio infinito… ¡Todo hecho a la perfección!

¿Quién pudo haberlo hecho tan perfecto, tan preciso, tan meticulosamente?
Es éste el mundo que me rodea… el mundo que nos rodea a todos. Un mundo creado originalmente en perfección, en hermosura y manufacturado con toda destreza y precisión.

Y no sólo este mundo, nuestro planeta o incluso nuestra galaxia. Somos tan infinitamente pequeños cuando nos comparamos con el magno universo y las ciento de millones de galaxias existentes. ¿Quiénes somos?  Y ¿Quién manufacturó no sólo nuestra casa, nuestro planeta; sino la casa de nuestro planeta…el universo?

“Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; Él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio… ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance”.     (Isaías 40:26, 28 – RV60)

Personalmente entiendo que no hay otra respuesta, sino ésta. Sí, éste es el Dios Creador del universo, quien nos ha otorgado el privilegio de vivir y administrar una pequeñísima porción de su extraordinaria y vasta creación –la tierra –.
Y es este Dios y su creación, quien me inspira cada día para vivir y promover la excelencia a través de cada área de mi vida y en todas las esferas en las que me desenvuelvo. Porque yo misma soy hechura suya, tal como lo afirma su Palabra:

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.  (Efesios 2:10 – RV60)

Consecuentemente, éste es mi compromiso  –ser un instrumento de Dios y embajadora suya para promover Su Reino y una vida que persiga excelencia, en todo lugar, en todo momento, en todas las esferas…y por cierto, influir con este modo de vida, en todas las naciones que me sea posible.

Sé que fui creada por el Dios de la excelencia y ahora soy llamada a vivir una vida hacia la excelencia.

¿Y usted, se ha puesto a pensar que a pesar  de lo difícil que puedan ser sus circunstancias, todavía está rodeado de excelencia?

¿Sabe usted que fue creado por el Dios creador del universo y fue creado para “buenas obras”?

¿Le gustaría ser parte de esta jornada hacia la excelencia?

***

Nuestra era, ¿una era de extraordinarios avances?

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Fuente: http://bit.ly/16KJGbx  usada bajo licencia de CC.

Vivimos en la era de los grandes avances tecnológicos, de los inventos que sobrepasan los límites de nuestra imaginación y desde luego, de la comunicación global instantánea.

Imaginación, creatividad, ingenio e innovación se han juntado en este siglo para facilitar al máximo la existencia del ser humano y mejorar asombrosamente su condición de vida.

Extraordinarios avances en la medicina, nuevos satélites lanzados al espacio en busca de un cada vez más evolucionado entendimiento del universo; y por cierto, hace tiempo se acortaron las miles de millas entre países y aún continentes. Con un solo “click” es posible una video conferencia que es capaz de unir en un abrazo virtual a familias, amigos e incluso a los grandes de las negociaciones cibernéticas.

Verdaderamente este siglo es digno de admiración y de reconocimiento a quienes han hecho posible que la humanidad avance, sobresalga y que esté en su máximo esplendor de desarrollo.

La excelencia es sin duda la marca de este siglo, vista desde esta perspectiva.

Pero contradictoriamente y pese a que estos extraordinarios avances están prácticamente presentes en nuestro día a día, una parte de nuestra cotidianidad no ha sido afectada por el ejemplo de excelencia evidente en cambios sustanciales de este siglo.

Así, tristemente observamos y aún experimentamos las tan repudiadas malas prácticas médicas, que tantos hechos desafortunados han causado, entre ellos incluso la muerte de seres queridos.

Cuántos de nosotros hemos tenido que realizar trámites en oficinas públicas y a veces incluso en empresas privadas, las dos por cierto, promueven honrosamente la tecnología de punta para servir con altos estándares de calidad a sus clientes. No obstante, la experiencia ha sido caótica, puesto que los sistemas no han funcionado conforme se ha publicitado y peor aún, el personal de estas entidades, no nos brindaron una atención adecuada y efectiva.

Por otro lado, mientras más investigamos y afirmamos entender las leyes del universo; menos nos entendemos como seres humanos y experimentamos más y más relaciones quebrantadas.

Y así mismo, mientras más fácil nos parece abrir nuestra vida públicamente a través de las redes sociales, menos nos esforzamos en fortalecer nuestras relaciones personales y familiares, y eventualmente vivimos casa adentro relaciones fracasadas.

Esta es precisamente la paradoja que vive nuestro siglo. La era del desarrollo tecnológico, las telecomunicaciones y las redes sociales vs. La era de la decadencia de las relaciones humanas y la desintegración familiar.

Se proclaman a viva voz los altos estándares de calidad en las empresas, vistos desde la perspectiva de su avanzada tecnología digital; pero se olvidan  que por sobre los sistemas perfectamente desarrollados: centrales telefónicas, call centers, banca digital, etc. etc. etc., es el recurso humano quien debe tener una especial atención, cuidado, motivación y desarrollo. Porque es el recurso humano y no la tecnología per se, el verdadero motor que impulsan las empresas hacia la verdadera excelencia.

Y así mismo, es el núcleo familiar en el que cada miembro debe experimentar amor, comprensión, apoyo y un abrazo sincero aún durante los fracasos, para que la familia  experimente sanidad y restauración;  y cada ser humano emprenda su camino como persona hacia la excelencia.

Son tantas las esferas en las que está implícita la práctica de la excelencia y muchos más los temas que deben abordarse dentro de este contexto.

Mensualmente compartiré con ustedes historias, experiencias personales y de amigos cercanos; y por cierto, algunos consejos y recomendaciones  a través de los cuales le invitaré para que juntos compartamos un momento de reflexión y aprendizaje en torno a una vida que persiga la excelencia.

¡Bienvenidos y gracias por unirse a esta jornada hacia la excelencia!

***

“Excelencia es hacer las cosas ordinarias extraordinariamente bien”.

John W. Gardner