La excelencia del carácter de Dios – En el principio

“Jesús estuvo ahí no sólo antes de la materia; Él estuvo ahí antes del tiempo. Él no nació o fue creado; Él simplemente estuvo”.

John Piper

La Teoría del Diseño Inteligente por sí sola, no necesariamente nos llevará a determinar el Dios al que se refiere, a determinar quién es específicamente el Diseñador del que se habla – tema abordado anteriormente. Para ello es muy importante, que la Ciencia trabaje de la mano con la Teología.

Es por eso que a lo largo del desarrollo de la sección de artículos que anteceden, trabajamos paralelamente presentado la evidencia de la ciencia, y la investigación y soporte bíblico que el caso amerita. Es así como llegamos a la conclusión que el Diseñador del cual se habla en la Teoría del Diseño Inteligente es el Dios Creador de la Biblia; en otras palabras, el Dios Trino (Padre, Hijo Jesucristo y Espíritu Santo), quien intervino como autor de la creación.

Y es precisamente, el Dios Creador Trino y Su carácter, tema al cual dedicaremos espacio para dilucidar durante éste y los próximos artículos que publicaremos.

En el Principio

La manifestación clara del Dios Creador se la observa en Génesis 1. Y en este mismo capítulo, se dilucida quién es el Dios Creador. Citemos entonces Génesis 1, en la versión Reina Valera 1960:

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”.  (Génesis 1:1-2)

Y para el caso, citemos también en la versión de la Biblia Textual, IV Edición:

“En principio Elohim Alef-Tav creó los Cielos y la Tierra. Pero la Tierra se ha precipitado en caos y vacío, y hubo tiniebla sobre la faz del abismo acuoso, y el Espíritu de Elohim se cernía sobre la faz de las aguas”. (Biblia Textual IV Edición 2018)

Tanto en el versículo 1 como en el 2, claramente se observa que esta porción hace referencia a “Dios” y al “Espíritu de Dios”, respectivamente. El Dr. Charles F. Stanley comenta en “Life Principles Bible – NKJV” [La Biblia Principios de Vida – RV60], así:

“Mire de cerca Génesis 1:1,2 y notará que la Biblia hace referencia a ‘Dios’ y al ‘Espíritu de Dios’ sin hacer la más mínima distinción entre los dos. Utiliza los dos términos por igual. ¿Se ha preguntado alguna vez por qué? ¡Es porque los dos son uno! Ésta es la primera alusión a la doctrina de la Trinidad en las Escrituras”. (Stanley 2005)

Y el Dr. Stanley añade que más adelante en el relato de la creación, se encuentra incluso una segunda referencia a la Trinidad, así en la versión de la Reina Valera 1960:

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” (Génesis 1:26)

E igualmente, se anota como referencia, la versión de la Biblia Textual, IV Edición:

“Y Dijo Elohim: Hagamos a un hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” (Biblia Textual IV Edición 2018)

¿A quién estaba hablando Dios? Y ¿a quién se refería este misterioso “hagamos”? Son preguntas claves que las hace el Dr. Stanley. Los otros seres que existían en ese momento, dice Stanley, eran los animales o los ángeles. Y tenemos claro, por el estudio de las Escrituras que ninguno de estos seres tomó parte activa en el proceso de la creación. Pero felizmente, en el siguiente versículo, se nos brinda la respuesta.[1]

Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. (Génesis 1:27 – RV60)

Y Elohim Alef-Tav creó al hombre a Su imagen:  A imagen de Elohim lo creó, macho y hembra los creó”. (Génesis 1:27 – Biblia Textual IV)

Sin lugar a duda, ese misterioso “hagamos” se refiere a Dios; es decir, a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, enfatiza Stanley.[2]

Y aquí cabe destacar que el nombre Elohim es plural, pero como se nota en Génesis 1:1 por ejemplo, en el original en hebreo, este nombre es usado seguido de un verbo singular.  Esto ocurre, como lo destaca Don Stewart, cuando se refiere al Dios verdadero. Denota unidad y diversidad como parte de la naturaleza de Dios, lo cual se revela en las Escrituras como la doctrina de la Trinidad.[3]

Ahora bien, para correlacionar esta porción inicial referente a la creación y la participación del Dios Trino en ella; es importante que nos refiramos al Evangelio de Juan, asimismo en la versión Reina Valera 1960:

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Éste era en el principio con Dios. Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. (Juan 1:1-3)

Para referencia, citaremos también la versión de la Biblia Textual, IV Edición:

“En el principio era el Logos, y el Logos estaba ante Dios, y Dios era el Logos. Éste estaba en principio ante Dios. Todo existió por Él, y sin Él, nada de cuanto existe existió”. (Biblia Textual IV Edición 2018)

Curiosamente observamos que los pasajes trascendentales de la doctrina de la Creación aparecen al inicio de la Biblia, consecuentemente al inicio del Antiguo Testamento; pero es interesante que también al inicio del Nuevo Testamento; haciendo honor precisamente al “inicio” como punto de partida para la obra creadora del Señor – “En el principio…” (בְּרֵאשִׁיתbə·rê·šîṯ), en hebreo, en Génesis 1:1; frase idéntica también en el griego, que se reitera en Juan 1:1 (Ἐν ἀρχῇ  – En archē).

El teólogo y maestro R. C. Sproul, en su comentario sobre Juan 1:1, señala:

“En este importante pasaje, el Logos se distingue de Dios (´era con Dios´) y a la vez, se identifica con Dios (´era Dios´). Esta paradoja tiene gran influencia en el desarrollo de la doctrina de la Trinidad, por lo cual, el Logos es visto como la Segunda Persona de la Trinidad”. (McDowell 1999)

Jesús, el Hijo es una Persona distinta al Padre, pero es uno en esencia con el Padre; tal como se expresa en Juan 10:

Yo y el Padre uno somos… Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre”. (Juan 10:30,38)

Y es oportuno ahora que compartamos algunos pasajes, con los cuales claramente se demuestra una vez más que Jesús es Dios y que Él estuvo presente en la creación, tal como se enunció anteriormente en Juan 1:3:

“Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios”. (Juan 5:17,18) Jesús es uno con el Padre, es Dios.
Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, Yo Soy”. (Juan 8:58) Jesús ya existía antes de habitar en la Tierra, Él es Dios Eterno.
“Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo”. (Lucas 10:18) Jesús, Dios El Hijo, ya existía desde antes de la creación del mundo.
Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él. Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten”. (Colosenses 1:16-17) Jesús, Dios el Hijo, participó activamente en la creación. De hecho, “todo fue creado por medio de Él”, corroborando así Juan 1:3.

En definitiva y como estupendamente lo describe John Piper:

“Jesús estuvo ahí no sólo antes de la materia; Él estuvo ahí antes del tiempo. Él no nació o fue creado; Él simplemente estuvo”. (Piper, Desiring God 2017)

En este análisis y comparación entre Génesis 1:1-2 y Juan 1:1-3; y su correlación con la famosa frase “En el principio…”, claramente observamos que la Trinidad estuvo presente en la creación.

Don Stewart, define a la Trinidad, explicando que dentro de la naturaleza de un Dios hay tres Personas eternas:  El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.[4] De hecho, Jesús testificó de las tres Personas de la Trinidad en Mateo 3:

“Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre Él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”. (Mateo 3:16-17)

Y, así pues, la creación es obra del Dios Trino, tal como lo afirma Gerald Nyenhuis, en su estudio sobre el Dios Creador.[5] Textos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, testifican que Dios, o más bien que cada Persona de la Trinidad tuvo parte activa en la creación, aquí algunos ejemplos:

El Padre como Creador Isaías 44:24; Isaías 40:28; 1 Corintios 8:6; Isaías 42:5.
El Hijo, Jesús como Creador Juan 1:3; Hebreos 1:2,10; Juan 1:10.
El Espíritu Santo como Creador Génesis 1:2; Job 33:4; Salmo 104:30; Isaías 40:12-13

Así, este análisis acerca de la comprensión del Dios Creador, como Dios Trino, nos prepara el escenario para el estudio minucioso sobre los atributos del carácter de Dios.

¡Esperamos encontrarnos pronto, en cuanto subamos un nuevo artículo!

[1] The Charles F. Stanley Life Principles Bible – NKJV (Nashville, TN: Thomas Nelson, 2005), 3.

[2] The Charles F. Stanley Life Principles Bible – NKJV (Nashville, TN: Thomas Nelson, 2005), 3.

[3] Don Stewart, “What does the Hebrew Term Elohim mean?,” Blue Letter Bible, https://www.blueletterbible.org/faq/don_stewart/don_stewart_1303.cfm

[4] Don Stewart, “What does Genesis 1:1 Tells us about the Creation of the Heaven and the Earth?,” Blue Letter Bible, https://www.blueletterbible.org/faq/don_stewart/don_stewart_681.cfm

[5] Gerald Nyenhuis and Dr. R.C. Sproul, El Dios que adoramos (Miami, FL: Logoi, Inc., 1990), 236.

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