Entrevista exclusiva con el Pastor Bill Hybels

«[La Iglesia] Es la esperanza del mundo cuando está siendo las manos y los pies de Cristo…»

Bill Hybels

Fundador y Pastor Principal de la Iglesia Willow Creek en South Barrington, Illinois, Estados Unidos de

Pastor Bill Hybels (cortesía de IEVI)

Pastor Bill Hybels
(cortesía de IEVI)

Norteamérica. Es también el creador de la Cumbre Global de Liderazgo. El Pastor Hybels es autor de varios libros, especialmente en el tema de liderazgo cristiano.

¿Cómo definiría a un líder de excelencia tanto en el mundo de los negocios como dentro del ámbito cristiano? 

Los líderes tienen que ser grupos de personas en movimiento cuya dirección sea siempre honrar al Señor.   Muchas veces me refiero a los líderes como gente que moviliza a más gente o a ciertas causas de aquí para allá; y ese “allá” es cualquier lugar al cual Dios quiere llevar algo.  Los líderes tienen que ser claramente visionarios. Su misión es construir equipos. Tienen que inspirar y motivar. Tienen que solucionar problemas.  Es así que se requieren varias habilidades para hacer un buen líder, pero la más importante forma de entender lo que un líder hace, es que esta persona toma la causa de un grupo de personas y las moviliza de aquí para allá.

Existen grandes líderes en el mundo, en la política, en la ciencia, en los negocios, etc., pero estas personas no necesariamente viven una fe cristiana.  ¿Qué les diría a estos líderes? 

Desde la postura de mi propia convicción mi deseo es que cada persona del planeta Tierra conozca a Dios de manera personal.  Desearía que cada ser humano pueda vivir la experiencia de sentir el amor de Dios y recibir su guía, pero realmente esto no es un problema porque en realidad yo sé que esto no va a suceder, al menos no mientras yo viva.  Entonces, aunque estas personas no sean cristianas, yo quisiera ayudarles a llegar a ser los mejores líderes que puedan ser.  En otras palabras, tengo que decir que todos ganamos cuando un líder mejora como tal.  Si el director de una escuela (incluso una escuela pública) mejora, toda la gente involucrada con esa escuela va a salir ganando; los maestros, los estudiantes, los padres de familia, es obvio que todos van a ganar. Y si el líder de un equipo deportivo (el entrenador) mejora, entonces los jugadores, las familias de los jugadores y toda la escuela a la que pertenece el equipo, todas estas personas van a salir ganando.  En el caso de un gobierno (sin necesidad de que sea un gobierno cristiano), si el líder mejora, toda la gente va a ganar.  Así que lo que estoy tratando de levantar es el nivel de liderazgo en cualquier posición y en cualquier campo de acción en cualquier parte del mundo.

La iglesia es la esperanza del mundo, pero ¿qué necesitaría hacer la iglesia en estos tiempos para actuar como la verdadera “esperanza del mundo”?

La iglesia es la esperanza del mundo cuando trabaja correctamente.  No puede ser la esperanza del mundo solo cuando aparece o durante los cultos.  Es la esperanza del mundo cuando está siendo las manos y los pies de Cristo en este planeta; cuando está ayudando a la gente que está alejada de Dios a encontrar su fe; cuando está ayudando a aquellos que conocen a Dios a progresar hasta alcanzar todo su potencial espiritual.  Es la esperanza cuando encuentra a personas solitarias y las abraza dentro de una comunidad bíblica.  Es la esperanza cuando los miembros de una congregación comienzan a servir a los pobres y a arreglar lo que está dañado dentro de la sociedad, anulando así al menos una fracción de la injusticia sistemática que nos rodea.  En conclusión, la iglesia debe hacer muchas cosas de manera correcta para que pueda ser realmente vista con credibilidad como la esperanza del mundo.  Y no hay nada como una iglesia que trabaje correctamente y sea de verdad las manos y los pies de Cristo dentro de la comunidad, pues este tipo de iglesias liberan cierto poder, algo sobrenatural que esas comunidades reciben y que no se puede comparar a lo que sea que cualquier otra institución de nuestras sociedades pueda brindar.

¿Qué pasa cuando las luces se apagan?

Hace un par de semanas y por razones propias del trabajo comunicacional que realizo, visité una escuela pública en un sector urbano marginal en una ciudad costera de mi país.

Tuve la oportunidad de compartir brevemente con un grupo de niños y niñas, cerca de 30. Todos ellos amigables, juguetones, con rostros pícaros algunos. Otros con caritas que reflejaban una total inocencia.  Y unos cuantos más no podían ocultar heridas profundas porque sus rostros reflejaban frustración, molestia, tristeza, a pesar de su corta edad. Al terminar nuestro trabajo e interactuar con estos pequeños de modo más informal, decidí preguntarles  –¿Qué celebramos en Navidad? – ¿Adivinan sus respuestas?  Bien, aquí algunas de ellas:

–    “¡Es tiempo de fiesta!”
–    “¡En Navidad viene Santa!”
–    “¡Navidad es felicidad!”
–    “¡Nos dan regalitos!”
–    “¡Es la fiesta de Papá Noel!”

Y ya cuando mi esperanza se agotaba, buscando otro tipo de respuesta, una pequeña niña algo tímida levantó su mano y dijo:  “En Navidad celebramos al ´Niño Dios´”.

Y es que nuestra sociedad casi al término de un año, viste de luces y de adornos costosos. Sale de compras, prepara banquetes, esconde regalos bajo el árbol navideño y a los más pequeños les dice que deben portarse bien para que Santa Claus les traiga sus regalitos de Navidad.

Y aunque vestirse de fiesta, compartir una comida especial entre familia y amigos o compartir una sana celebración, no está mal en absoluto; lo triste es que en esta época particular del año, “todo el mundo se alborota” diría alguien por ahí. El tráfico se congestiona, las tiendas extienden sus horarios de atención al público y aparentemente no logran abastecer a todos, los compromisos sociales aumentan. Y tal parecería que todos en un par de días acumulan todo el estrés de un año, buscando “el mejor regalo” para cada uno de sus compromisos.

Tristemente, estos pequeños de tan sólo 7 años de edad que tuve la oportunidad de conocer hace poco,  son el claro reflejo de nuestra sociedad. Para ellos la Navidad es una época de luces, adornos, regalos, de un cuento fantástico que con suerte puede hacerse realidad en sus vidas.

Sólo uno de treinta parece tener una leve idea del verdadero significado de la Navidad. Uno de treinta parece entender que “el mejor regalo” que se puede dar a nuestros seres queridos e incluso a nosotros mismos es “Jesús”, quien hace más de dos mil años vino a este mundo como un tierno bebé. Sí, Emanuel –Dios con nosotros –  vino con el solo propósito de entregar su vida en sacrificio por la humanidad, por aquellos que reconozcamos en fe, al menos tres cosas importantes:

– Que somos pecadores. Que no hay justo ni aún uno en este mundo.
– Que no podemos hacer absolutamente nada por  nosotros mismos para limpiarnos de nuestro pecado. Ni las mejores obras borrarán el más pequeño o el más oculto de nuestros pecados.
– Que sólo la sangre preciosa de Cristo Jesús derramada en sacrificio en la cruz puede limpiarnos de toda maldad, de todo pecado.

Todo esto si en fe, abrimos nuestro corazón a Jesús, el único Dios verdadero, y lo invitamos que sea el Salvador y Señor de nuestras vidas.

Cuando se apaguen las luces de las celebraciones navideñas y de un nuevo año que comienza; y los corazones llenos de algarabía comiencen a calmarse e incluso a preocuparse por las sobredimensionadas deudas adquiridas en esta época y por reintegrarse al estrés regular de la vida cotidiana, hay una luz que permanecerá encendida por todo el año. Una sola luz que brillará en medio de la oscuridad. Una sola luz que resplandecerá  en medio de las tinieblas del estrés, del sufrimiento, del temor, del cansancio, del odio, de la frustración, de la soledad…una sola luz.  Esa luz ha sido, es y será Jesucristo, quien manifestó de sí mismo:

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.  (Juan 8:12)

¿Quiere andar en la luz durante este 2014? Le animo a que así lo haga…que escoja andar en la luz. Escoja apagar las luces artificiales de las vanas celebraciones y de las trivialidades; y decida por Jesucristo, la Luz del mundo.  Entregar la dirección de su vida a Jesucristo es la mejor y la más importante decisión.  Cuando decida por Jesucristo, Su luz inundará las tinieblas de su vida y el resplandor del Dios todopoderoso iluminará su caminar a lo largo de este nuevo año.

¡Qué Jesucristo, el Dador de la Vida y la Luz del Mundo, ilumine su vida a lo largo del 2014!

Hacia la Excelencia recomienda el siguiente enlace para que conozca más sobre Jesús, la Luz del Mundo:   http://pazcondios.jesus.net/

 

Entrevista exclusiva con Nick Vujicic

Nick nació en 1982 en Melbourne, Australia, sin brazos ni piernas. Sin ninguna explicación o advertencia médica.

Hoy en día, Nick viaja por todo el mundo, compartiendo su historia con millones de personas, inspirando a diversos grupos desde jóvenes hasta profesionales.

¡Mire esta exclusiva entrevista con Nick!

Una apasionada locutora de radio expresa al aire su amor por Jesús

“Tendremos que rendir cuentas en el trono del juicio ante Dios
de todo lo que hicimos y de todo aquello que no hicimos…
Busquen primeramente el Reino de Dios y sabiduría les será otorgada”.

NANCY TURNER

Nancy es conductora del programa This is the Day (Éste es el Día) en Radio Moody en Chicago, Illinois (EUA).  Ella también conduce un programa llamado Music for Sunday (Música para el Domingo) y está a cargo del canal de Alabanza y Adoración transmitido por Internet.

Nancy Turner, Presentadora de "This is the Day" en Radio Moody

Nancy Turner, Presentadora de «This is the Day» en Radio Moody

Nancy nació en Mishawaka, Indiana pero creció en Michigan.  Comenzó su carrera en radio a temprana edad.  Cuando estaba en el colegio ya producía y conducía un programa en una estación de radio local.  Después de su graduación del colegio realizó estudios superiores en radiodifusión.
Nancy ha trabajado en varias emisoras en Michigan e Illinois, y ha colaborado como presentadora de la Teletón para la Distrofia Muscular en WGN-TV, eventos para recolectar fondos en WTTW-TV en Chicago, y en un programa de la televisión local de Chicago llamado Country Music Today (La Música Country Hoy).
Nancy tiene una hija universitaria: Molly.  Y a Nancy le encanta vivir la experiencia de estar al aire libre porque le recuerda de aquellos tiempos memorables de su infancia.

Permítame comenzar solicitándole se auto presente para que nuestros lectores puedan conocerle mejor.  ¿Quién es Nancy Turner?

Bien, mi nombre es Nancy y crecí en Michigan, en los Estados Unidos de Norteamérica.  Me crié en el campo y viví en un lugar donde podía correr al aire libre y jugar en los bosques, en los riachuelos y todo este tipo de cosas; y la verdad no tenía idea de que algún día Dios podría usarme como su herramienta en un lugar como éste.  No lo merezco, pero la gracia de Dios me ha dado esta oportunidad y estoy muy agradecida con el Señor.  Cada día, todos los días digo estas palabras: “Señor Jesús, te pido que me utilices para guiar a la gente hacia ti, y que así ellos puedan conocer tu gracia y tu amor que nos salva”.

Entonces, ¿usted es cristiana?

Oh sí, claro que sí; pero mi conversión al Cristianismo no sucedió de repente con un resplandor brillante de iluminación.  El tiempo que me ha tomado llegar a ser cristiana ha sido una larga y plácida revelación de Dios en mi vida.  Aprendí el verdadero significado de ser cristiana cuando fui a una iglesia grande cerca de Chicago, llamada Willow Creek.  Lo que aprendí fue que ser cristiano significa seguir a Jesucristo; y yo creo que muchos de nosotros no sabemos eso, creemos que somos cristianos porque tenemos conocimiento de la Biblia y creemos en Dios; o creemos que somos cristianos porque vamos a la iglesia o hacemos cosas buenas por los demás.  Pero seguir a Jesucristo quiere decir renunciar a nosotros mismos.  Renunciamos a quienes somos y nos convertimos en personas que quieren servir al Señor y ser como Él.  Renunciamos a nuestros planes acerca de lo que podría ser nuestra vida y dejamos todo eso atrás para llegar a ser todo lo que Él quiere que seamos.  ¿Tiene sentido lo que estoy diciendo?

¡Claro que sí!  De hecho vamos a volver a tocar este tema después de un par de preguntas.  Ahora, ¿podría hablarnos sobre su experiencia profesional?

Bueno, yo empecé a trabajar en una estación de radio local cuando estaba en el colegio.  Trabajé en esa emisora mientras estaba en mis dos últimos años de secundaria. Nosotros producíamos nuestro propio programa y hacíamos todo lo necesario para sacarlo al aire.  Ahí fue cuando me di cuenta por primera vez que eso era lo que me gustaba, pero no fue sino después de muchos años después de haber terminado el colegio, que un hombre, a quien yo le estaba vendiendo publicidad en los periódicos, me sugirió que fuera a la emisora local a ver si podía trabajar ahí, y ellos me entrevistaron.  Yo nunca antes había tenido un trabajo como profesional en la radio, sin embargo ellos decidieron contratarme para vender publicidad y además me dieron un programa diario de una hora.  Así fue como empezaron las cosas para mí, más o menos en 1969; y yo digo que por todos estos años Dios me ha dado la oportunidad de estar en la radio, aunque no siempre he trabajado en emisoras cristianas.

En esa misma línea, por favor cuéntenos un poco acerca de cómo fue que encontró su pasión por los medios de comunicación y por qué decidió involucrarse en la radio y la televisión; porque creo que también trabajó en televisión, ¿verdad?

Sí, hice un par de cosas en televisión.  Básicamente soy una persona tímida y no me gusta estar parada frente a otras personas, así que si me pedirían que me pare y hable en un salón con dos personas o doscientas, yo estaría igual de nerviosa.  Sin embargo, no me molesta en absoluto salir en la televisión o hacer radio, a pesar de que sé que voy a ser vista por miles y miles de personas, o ser escuchada por millones.  Supongo que, de algún modo, es así como se manifiesta la gracia de Dios.  Siento que el Señor ha abierto puertas a lo largo de mi camino aún cuando yo ni siquiera sabía que Él existía y me dio la oportunidad de crecer, casi que tras bastidores, para traerme a un lugar donde yo pudiera decir: “No quiero nada de mi carrera en la radio que pudiera hacer de menos al Señor”.  Así que mientras continuaba con mi carrera en el área secular, que por cierto por muchos años fue la música country, todos los días al inicio de cada uno de mis programas yo decía: “¡Éste es el día que el Señor ha hecho; regocijémonos y alegrémonos en él!” Y agradezco a Dios porque los directores del programa en las estaciones de radio seculares nunca tuvieron problema con eso.  Desafortunadamente, no estoy segura de que eso pudiera ser aceptado en estos días por la manera en que se está tratando al cristianismo; pero incluso en aquellos tiempos en que yo trabajaba para emisoras seculares y ponía música country, escuchaba la radio cristiana y decía: “Dios, cuánto desearía estar ahí”.
Mi salario en la radio secular era bueno, ¡muy bueno!  Pero no me molestaba perder ese privilegio y siempre le decía al Señor: “Dios, si tú abres una puerta yo me voy”.  Pasaron muchos años en los que yo tuve la esperanza y me mantuve en oración para que eso sucediera, hasta que un día por fin me llamaron a una entrevista de trabajo en esta estación, Radio Moody WMBI en Chicago.  Esa fue mi oportunidad y ellos me dieron un programa, que para empezar, salía al aire un día a la semana.  Y heme aquí, todavía sigo haciendo este trabajo y alabo al Señor por eso.

Actualmente está involucrada en producción de radio cristiana.  Cuéntenos ¿cómo es que la producción de radio puede realmente ser un canal para transformar vidas, ya sea para creyentes cristianos o incluso para personas que siguen otras religiones u otras creencias?

La radio es increíble porque puede entrar a su hogar donde quiera que usted esté, y le permite recibir el mensaje en privado; puede ponerlo dentro de su corazón tal como Dios lo habría hecho, mientras escucha.  Entonces, yo pienso que la música y las palabras que yo pueda decir, o que cualquier otro locutor pueda decir en la radio, son algo así como un momento en privado que se comparte con alguien más, sin importar que esta otra persona esté en la cocina, en su auto, en su casa o en su lugar de trabajo, o inclusive si está caminando y va escuchando con sus audífonos, la conversación que se mantiene es siempre en privado.  Y yo creo que esta intimidad puede generar muchísima transformación.  He recibido muchos correos electrónicos y correspondencia regular de personas que me han dicho: “Escuché esa canción y mi perspectiva cambió por completo.  Escuché a ese invitado en tu programa y lo que tenía que decir cambió mi forma de ver la vida para que de pronto yo pudiera encontrar esperanza”.  Incluso han habido personas que, en los muchos años que tiene Radio Moody al aire (y uno puede saber esto por la gente que ha trabajado aquí mucho más tiempo que yo) contemplaron la idea del suicidio y decidieron no llevarla a cabo porque escucharon un mensaje de esperanza para sus vidas.

Se han salvado matrimonios porque la gente escuchó que Cristo puede restaurar matrimonios, si ellos confían en Él en lugar de confiar en sus propias formas de tratar de salvar su relación.  Es verdad que Cristo puede intervenir entre dos personas a las cuales les resulta difícil relacionarse, comunicarse y llegar a conocerse bien.  Cristo puede ponerse en medio de una manera sobrenatural, si se quiere usar esa palabra.  El Espíritu Santo puede cambiar los corazones de las personas. Cuando alguien se compromete con Cristo, Él mismo se pone en medio de esas dos personas para que entonces el conflicto pase primero por Él antes de que regrese hacia los implicados y ellos puedan resolver sus problemas dentro del matrimonio y de su relación.

Ahora, para usted y para mí, Jesucristo: el Camino,  la Verdad y la Vida, es el Dios que puede transformar positivamente la vida de cada ser humano que esté dispuesto a ser cambiado y moldeado; pero para quienes probablemente estén ahora leyendo acerca de Él por primera vez en su vida, ¿quién es este Dios, quién es este Jesucristo que tiene tanto poder?  ¿Qué les diría a estas personas? 

Yo les diría que toda la verdad viene de Dios. ¡Toda la verdad!  Y si quieren saber qué verdad es esa, pues búsquenla.  Ustedes son personas inteligentes.  Todas las personas que están leyendo esto ahora mismo, tienen sabiduría, ¿cierto?  Ustedes son inteligentes y pueden comprobar lo que yo digo.  La persona que está leyendo esto ahora mismo diría: “Bien, yo no me creo cualquier cosa. Yo soy inteligente.  ¡Yo compruebo todo lo que me dicen!”  Así que, si usted es una de esas personas, y es alguien que quiere saber la verdad, no va a estar bajo la influencia de la desilusión y tampoco se va a dejar convencer por enseñanzas falsas de ningún tipo, no será llevado al mal camino, ni va a seguir alguna enseñanza que no haya verificado antes.  ¡Siempre va a comprobar lo que le dicen!  Bueno, ¡entonces verifique las Escrituras!  Busque la Biblia y léala.  De hecho, si en realidad quiere encontrar la verdad tiene que decir: “Dios, si eres real; Dios, si tú existes; Dios, si te preocupas por mí; Dios, si lo que dice esta Biblia es cierto, ¿me revelarías esa verdad?”  Ahora, si logra hacer esto con un corazón abierto y una mente abierta que digan: “Estoy en la búsqueda, por favor revélate ante mí,” el Señor lo hará.  Puede que no lo haga inmediatamente, pero sucederá porque Él anhela que lo conozca y que conozca su gozo y su alegría, y que viva su vida de tal manera que pueda encontrar todo aquello que busca.  ¿Y qué es lo que está buscando?  Busca conocer la paz, busca conocer el amor, y busca tener la certeza de que usted es amado incondicionalmente, y que su vida tiene un significado, una razón y un propósito.  Existe una razón para su vida.  Todos queremos, que al final de nuestros días, no tengamos de qué arrepentirnos.  He vivido una vida buena, pero ¿cuál fue su propósito? ¿Qué fue realmente importante de todo lo que hice?  Pues mire lo que la Biblia dice al respecto.  Deje que Dios entre a su corazón, pídaselo con solo decir: “Dios, si eres real, muéstrate ante mí”.  He escuchado esta historia muchas veces y sé la respuesta; la respuesta siempre es “Dios lo hace”.  ¡Su vida cambiará para siempre y jamás se arrepentirá de haber dado ese paso!

Por seguro usted tiene varias anécdotas como productora y locutora de radio, o con certeza hay muchas grandes lecciones que usted ha aprendido a lo largo de su carrera y que han impactado su vida extraordinariamente. Puede compartir con nosotros alguna de ellas.

Hay muchas historias.  Literalmente, casi cada noche, para mi programa, debo leer uno o dos libros de autores fantásticos. He conocido a oradores, niños, misioneros, y he conocido a personas que viven una vida común y corriente, ¡pero que sus vidas hablan de Dios a cada instante!  A través de sus propias vidas estas personas muestran las manos y los pies de Cristo, demuestran que Él es real porque lo viven.  Así que si tuviera que escoger sólo una historia…bueno, en realidad es muy difícil para mí escoger una.

Pero, lo que quiero compartir con ustedes es acerca de la realidad de pasar por los tiempos más difíciles de nuestras vidas, que es algo que a todos nos pasará puesto que ese es el lugar donde Dios nos alcanza.  Los frutos reales se muestran cuando enfrentamos tiempos difíciles.  Hace no mucho tiempo estuve leyendo un libro que me encanta.  El libro se llama Night Shift (El Turno de la Noche) y el nombre de su autor es Dave Shive.  Es un libro antiguo que me lo regaló un amigo que sabía que estaba atravesando momentos muy duros en mi vida.  Cuando usted piensa en los trabajadores que hacen sus labores arduamente en la oscuridad del turno de la noche, y que quizás usted mismo está en uno de esos momentos en los que ora a Dios pero Él no le da lo que busca, y lo único que quiere es salir de esa terrible situación en la que se encuentra; sabe que quiere cambiar las cosas.  Quiere salir de la desesperación que esa situación le provoca, entonces ora.  Y puede ser que se pase orando días, meses y años, y que Dios aún no cambie esa situación, pero lo que debe entender es que lo que Dios está haciendo es cambiándole a usted.  Él le transforma y me transforma.  Él estuvo realizando toda esa transformación mientras estaba en el turno de la noche.  Existen estaciones y tiempos para que esto suceda y los turnos van rotando, así que en algún momento va a volver a estar en el turno de la noche, y Él va a volver a enseñarle algo más y dirá: “¡Déjalo ir..suéltalo!  Que tu pequeña mano sucia suelte aquello a lo que te estás aferrando, porque eso es lo que te está apartando de mí.  Deja ir a ese ídolo.  Deja ir esa cosa que piensas que va a hacer tu vida maravillosa.  ¡Suéltalo, déjalo ir!  Entrégamelo y te voy a llevar a lugares que no puedes concebir ni con la parte más audaz de tu imaginación.  Te voy a llevar conmigo, pero tienes que dejarlo ir, tienes que soltarlo”.  Entonces sucede, que durante ese turno de la noche mientras está usted en oración Él le dice: “Estás listo.  Te voy a llevar fuera de aquí, hacia la luz, y vas a recibir un mensaje ahora mismo”.  Nunca antes usted había recibido el mensaje, pero lo tiene ahora, así que lo que tiene que hacer es tomar ese mensaje que acaba de aprender en el turno de la noche y traerlo al turno del día, donde brilla la luz del sol.  Pero este tipo de situaciones van a volver a pasar porque va a necesitar un mensaje nuevo.  Él le enviará al turno de la noche una vez más, pero esta vez Él le guiará y usted lo va a saber, y le mantendrá fiel en el proceso, y va a salir con otro mensaje maravilloso.  Así que esto es lo que estoy aprendiendo ahora sobre los tiempos difíciles de la vida.

Finalmente, escuché uno de sus programas y a uno de sus invitados, Bob Moeller, quien decía que nosotros aún somos responsables de la forma como vivimos nuestras vidas como creyentes.  Y yo añadiría…para todos en este mundo, ¿qué tanto tiene esto que ver con el hecho de vivir una vida plena y realizada, de vivir una vida que procura alcanzar la excelencia? 

Me alegra mucho que mencione ese nombre porque justamente iba a nombrarlo como una de las personas que ha hecho una gran diferencia en mi vida: el Doctor y Pastor Bob Moeller.  Sí, él dijo eso (de hecho, el Doctor Erwin Lutzer del Instituto Bíblico Moody también escribió un libro acerca de este tema), que tendremos que rendir cuentas en el trono del juicio ante Dios de todo lo que hicimos y de todo aquello que no hicimos. Entonces, pienso que la pregunta que le pediría que considere usted este día es, ¿cuál es la motivación en su corazón?  El Señor conoce su corazón.  ¿Cuál es la motivación ahí adentro?  Y de esa motivación, ¿está poniendo en práctica esos actos que su corazón dice que son correctos en Cristo?  No va a ser como la persona que crea una gran belleza en este mundo pero cae en el pecado, o la persona que mata a alguien.  No vamos a estar todos en el mismo nivel delante del trono del juicio. Dios nos va a mirar y dirá: “Bien, viniste a mí y me pediste que te perdone, entonces puedo admitirte en el cielo”.  Pero no va a ser la misma situación con quien vivió además una vida de lealtad y verdad por una buena motivación de su corazón.  Vamos a rendirle cuentas de nuestras vidas a nuestro Padre cuando estemos en el Cielo.  Así que el día de hoy les animo a dar el paso de leer la Biblia y pedirle a Dios que se encuentre con ustedes en cada lectura y en la búsqueda por la verdad.  Busquen la verdad y Dios va a honrar esa búsqueda, y ustedes van a encontrar la sabiduría de la que el Señor habla en las Escrituras.  “Busquen primeramente el Reino de Dios y sabiduría les será otorgada”.  ¡Que el Señor les bendiga!

Para conocer más sobre el programa «This is the Day» y la Radio Moody haga click aquí

Más que un médico, un instrumento de cambio en la vida de personas y comunidades

“Entiendo la excelencia, como la práctica apasionada, que se basa en la consciencia del significado del amor incondicional, que Jesús nos llama a vivir y practicar”.

CONOZCAMOS EN BREVE AL DOCTOR EDUARDO CAMPAÑA:   MÉDICO CIRUJANO,  LÍDER  SIERVO, FACILITADOR, CONTRUCTOR DE LA “VIDA ABUNDANTE”…

Doctor Eduardo Campaña

Dr. Eduardo Campaña

Un poco antes entrar a la universidad, a partir de una experiencia muy particular,  abracé la fe cristiana. A partir de ahí me involucré activamente en una iglesia que buscaba llegar a comunidades pobres, a través de alimentación, salud, y educación. Participé en caravanas médicas en lugares muy remotos y carentes. La experiencia de servicio a la comunidad marcó para siempre mi vida y mi vocación.

Me formé como especialista en cirugía general, sin embargo, sentí un llamado trabajar  en otros campos de la salud. Comencé a formarme en psicodrama educativo, manejo de grupos, educación de adultos etc., a estudiar y desarrollar  múltiples temas como  emergencias, intervención en crisis, salud integral, VIH, sexualidad, violencia intrafamiliar, etc. He trabajado facilitando cientos de talleres de capacitación en diferentes países de América Latina, y he producido materiales educativos, que han sido ampliamente socializados.

Tengo dos hijos y una hija. Estoy casado, por segunda vez con una mujer  con la que compartimos integralmente nuestra fe, nuestra visión y compromiso de trabajo.

Considero como un logro importante, haber llegado a las iglesias con temas que tradicionalmente no se tocan en las mismas, como la sexualidad, violencia entre  otros.

Dr. Campaña, en estos más de 30 años de ejercer en el campo médico, ¿qué es lo que aún le apasiona  y que bajo ningún concepto usted dejaría de hacerlo?  

Más que hablar de medicina, debemos hablar de salud, que es un concepto mucho amplio. Uno de los aspectos de la salud, es el campo médico.

Lo que inspira mi vocación, es que creo firmemente en los seres humanos y su  capacidad para aprender y cambiar, independientemente de su  religión, cultura, sexo, etnia, educación, clase social, etc., y esta convicción es la que me desafía y apasiona. Me siento privilegiado al sentir que puedo ser un instrumento de cambio en la vida de personas y comunidades.

Algo que no podría dejar de hacer es interactuar con grupos y facilitar espacios de aprendizaje y empoderamiento en la iglesia y la comunidad.

En una breve retrospectiva desde cuando usted inició su carrera hasta el día de hoy, ¿qué opinión le merece los avances tecnológicos, científicos y concretamente médicos que han tenido lugar en los últimos años?

En estos algo más de treinta años, la tecnología ha tenido un desarrollo vertiginoso, en todos los campos. Los adelantos científicos aplicados al campo de la salud, facilitan la posibilidad de tener diagnósticos más precisos y tratamientos más eficaces lo que ha influido cualitativa y cuantitativamente en los servicios de salud. Sin embargo, creo que hay dos aspectos que debemos mencionar. Uno es los adelantos tecnológicos, no están al acceso de todas las personas. Muchas veces la tecnología en salud, no están al servicio del ser humano, sino del capital. El otro es la pérdida de la relación médico-paciente, hoy nos relacionamos más con aparatos que con personas.

Indudablemente los avances tecnológicos y en particular aquellos en el área médica han contribuido positivamente; sin embargo, es también innegable que a la par del avance tecnológico, han sido evidentes también los crecientes casos de mala práctica médica. ¿Mediocridad, quemeimportismo… a qué atribuye usted que esto ocurra?

Es importante partir del concepto que la salud es uno de los Derechos Humanos fundamentales. Sin embargo, hoy en día, la medicina se ha convertido en una  mercancía, en un  objeto de lucro y negocio. Y en ese sentido las nuevas tecnologías mayoritariamente están al servicio del lucro y no de las personas.  Las empresas farmacéuticas desarrollan cada vez mejores medicamentos, sin embargo solo pueden acceder personas con un cierto tipo de poder adquisitivo y no son exequibles a la mayoría de la población. Dentro de esta misma dinámica entra la vocación médica. “Estudiar medicina para qué?” -Ser médico me brinda estatus, dinero, posición social, me proyecta en un plano de poder y me vuelve, prácticamente, un semi-dios-.

Creo que la mala práctica médica tiene que ver con la consciencia del médico sobre sus limitaciones, su formación académica, experiencia y también del afán de lucro desmedido. “Aunque no  esté preparado y capacitado para resolver cierto tipo de patología, no puedo dejar pasar oportunidades de ganar dinero”, y es así como se cometen muchos errores. Creo que la base de la buena práctica, es la consciencia sobre los límites, capacidades y el compromiso de servicio.

También depende de otros factores que tienen que ver con infraestructura y la capacitación de las personas involucradas en los servicios de salud. Sin embrago es también deber del médico trabajar con personas e instituciones de salud, que garanticen servicios responsables,  con la calidad y el cuidado que todas las personas merecen.

En términos muy humanos, ¿qué significa que “la vida esté en manos de un médico” – es así como muchas personas se expresarían –?

Debemos educar a las personas en la compresión, de que  quien se cura es la persona y el médico ayuda, orienta o encamina hacia esa curación. La vida no solo está en las manos del médico, sino también en la responsabilidad de cada persona para cumplir las indicaciones, tratamientos y el cuidado de su salud. Esta expresión podría cumplirse, en los casos de emergencia, en los que la experiencia, la experticia y el conocimiento podrían hacer la diferencia en la vida de la persona. Creo que la consciencia sigue siendo el mejor parámetro para  el ejercicio eficiente del médico.

Para los médicos y médicas su campo es la salud y la vida misma; para otros profesionales, son otras sus áreas de enfoque, así que los “casos de mala práctica” pueden ser diversos en las diferentes esferas. ¿Qué consejos  prácticos brindaría usted a sus presentes y futuros colegas, a los jóvenes profesionales en general y a las nuevas generaciones que pronto se insertarán en los distintos campos según su experticia, para no ser parte de la mediocridad y del quemeimportismo?

Creo que uno de los aspectos más importantes, es el de la formación académica. Hoy veo, con mucha satisfacción, que hay mayores exigencias para las personas que quieren estudiar medicina,  precisamente por la responsabilidad que implica trabajar en este campo. Al haber mejor formación y preparación hay menos probabilidades de cometer errores.

Por otro lado, y como mencioné anteriormente que si el principal fin de la profesión médica es “la fama y la fortuna”, estamos ya expuestos a una pérdida de consciencia que nos puede llevar a cometer errores y negligencias. Cuando miramos las ganancias  por sobre los seres humanos, nos volvemos vulnerables y corremos riesgos.

Dr. Campaña, conocemos que usted profesa la fe cristiana, ¿de qué manera Jesucristo, el Dios de excelencia, le ha inspirado a servir a su comunidad apasionadamente a través de su profesión?

Bueno, la figura de Jesucristo es el modelo que miro y procuro seguir en el día a día, para servir de una manera apasionada, amorosa y desinteresada, buscando siempre  dar lo mejor de mí. Otro aspecto importante, es vivir en un constante aprendizaje. Renovar la mente, el entendimiento, es lo que cambia nuestras actitudes y por ende nuestra vida.

Siento que mi llamado es trabajar por la construcción de la “vida abundante”, que Jesús vino a traernos. Entendiendo la “vida abundante” como la vida digna, a la que todos los seres humanos tenemos derecho por ser creados a  imagen y semejanza de Dios.

Finalmente, ¿puede Jesucristo, el Dios de excelencia, garantizar a sus seguidores una vida de excelencia?  ¿Qué se requiere para ello?

Entiendo la excelencia, como la práctica apasionada, que se basa en la consciencia del significado del amor incondicional, que Jesús nos llama a vivir y practicar.

Pienso que las promesas y el llamado que Jesús nos presenta en Su Palabra, son la garantía de la excelencia. Creo que hay que diferenciar entre creer “en Dios” y “creerle a Dios”. Creer y apropiarse de las promesas, es lo que hace la diferencia.

La excelencia se consigue a través de un proceso de aprendizaje constante, de trabajo y práctica en el día a día, no se hace de la noche a la mañana. Aprender de los errores es fundamental para alcanzar la excelencia. Otro aspecto importante es la permanente evaluación de nuestras actitudes. Cada acto de nuestra vida debe ser evaluado. Siempre se pueden hacer las cosas de mejor manera, y esto se consigue mirándonos y mirando las cosas que hacemos. Esto nos permite alcanzar la excelencia, y para mí, esto es la sabiduría.

Dr. Campaña facilitating a Holistic Health Workshop in Brisas del Mar, Colombia

Dr. Campaña facilitando un taller sobre salud integral en Brisas del Mar, Colombia